El uso continuo de gafas de sol protectoras durante todo el año reduce en un 30% las posibilidades de desarrollar tumores y enfermedades oftalmológicas

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Aunque ya ha llegado el otoño, no debemos olvidarnos de seguir protegiendo nuestros ojos del sol. Y es que, del mismo modo que deberíamos usar protector solar para proteger nuestra piel todo el año, nuestros ojos también deben estar protegidos de la radiación UV. Diferentes estudios demuestran que la exposición a la luz solar intensa incrementa el riesgo de desarrollar cataratas, degeneración macular, degeneraciones conjuntivales, lesiones corneales y tumores como el melanoma de coroides. Para evitarlas es imprescindible el uso de gafas de sol protectoras todo el año, ya que éstas reducen en un 30% las posibilidades de desarrollar tumores y enfermedades oftalmológicas, según indican especialistas de oftalmología del Hospital Vithas Xanit Internacional, perteneciente al grupo sanitario Vithas.

“La radiación UV, ya provenga de la luz solar natural o de rayos artificiales en espacios cerrados, puede dañar los tejidos del ojo. En general, se ha demostrado este daño en la conjuntiva, la córnea, el cristalino y la retina, especialmente la mácula”, explica el Dr. Cilveti, Jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Vithas Xanit Internacional. “Es por tanto imprescindible usar gafas protectoras contra la radiación ultravioleta, para disfrutar del sol de forma segura y reducir el riesgo de tumores, así como de enfermedades oftalmológicas que podrían implicar la pérdida de visión. Lamentablemente, muchas personas desconocen o tienden a banalizar los peligros de los efectos de la radiación UV, siendo frecuente oír comentarios como que siempre se ha tomado el sol y no pasaba nada”, añade.

Para proteger nuestros ojos del sol, es fundamental saber elegir bien nuestras gafas de sol, ya que no todas tienen el mismo efecto. Los especialistas insisten también en la importancia de comenzar a usar una protección adecuada desde edades tempranas, ya que el daño que produce el sol es acumulativo. “A la hora de elegir unas gafas de sol se deben escoger lentes que bloqueen los rayos UV y, en un 100%, los rayos UVA y UVB. No debemos dejarnos engañar por el color o el precio ya que la capacidad para bloquear la luz UV no depende del precio ni de la tonalidad oscura de los lentes de sol”, explica el especialista. “Es importante también que se elijan unas gafas que cubran toda el área de los ojos. Lo ideal sería que envolviesen el área hasta la sien, de modo que los rayos solares no logren penetrar desde los lados. Y si se usan lentes de contacto con protección UV, debemos saber que no es suficiente y que lo recomendables es usar también gafas de sol”, matiza el Dr. Cilveti. El Dr. Cilveti advierte también que en días nublados, no debemos permitir que las nubes nos engañen. “Los rayos solares pueden atravesar la neblina y las nubes de poco espesor, por lo que el daño en los ojos provocado puede ocurrir en cualquier época del año, no sólo en verano. Por eso, debemos asegurarnos de utilizar gafas de sol siempre que nos encontremos al aire libre”, informa el especialista. “Y no debemos olvidarnos de los niños ni de las personas mayores, ya que este colectivo está aún más expuesto a los daños del sol, por lo que también deberían protegerse con sombreros y gafas de sol si estamos al aire libre”, añade.