El Festival Literario Internacional de Gibraltar reunió durante cuatro días a más de cincuenta autores

0
148

El Festival Internacional de Literatura Gibunco de Gibraltar cerró ayer su tercera edición. Han sido 58 horas de eventos que se han desarrollado durante cuatro días. Un total de 55 ponentes ha hablado de historia, deporte, intriga, arte, actualidad, multiculturalidad y biografías. Ha habido lugar para las celebraciones, los talleres, los homenajes y cenas con menús a la altura de los paladares más exigentes. Durante cuatro días, las calles de Gibraltar se han llenado de escritores y lectores. A la espera de las cifras definitivas sobre asistencia, todo apunta a que este año ha superado a las convocatorias anteriores. Sin embargo, el festival literario gibraltareño es mucho más que números. La cita tiene una serie de peculiaridades que hacen de ella un evento único.

El festival no es una feria del libro. Los libros presentados y otros de los autores participantes están a la venta, pero no se trata de llegar, comprar y esperar a la firma. Consiste en ponencias de una hora en la que los escritores tienen la oportunidad de contar sus libros de primera mano y los asistentes pueden preguntar o comentar. Se convierte así en un lugar para descubrir historias. Así, los escritores Iain Finlayson y William Chislett inauguraron la primera jornada, respectivamente, con un taller literario sobre no ficción y una charla sobre los viajeros británicos en España durante los siglos XIX y XX[1] , a los que Cervantes apodó “los curiosos impertinentes”.

Anthony Sattin contó cómo el arqueólogo británico T. E. Lawrence se convirtió en Lawrence de Arabia y Frank Close reveló la vida dividida de Bruno Pontecorvo, físico y espía que participó en el proyecto Manhattan.

El escritor y periodista John Carlin, colaborador habitual del diario El País, habló sobre la figura de Nelson Mandela, al que conoció personalmente y retrató en su novela Playing the Enemy[2] , que fue llevada al cine por Clint Eastwood con el título de Invictus. También de deportes habló el catalán Guillem Balagué, que presentó en Gibraltar su biografía no autorizada de Cristiano Ronaldo coincidiendo con el estreno mundial de la película sobre el célebre futbolista.

Las charlas infantiles con el escritor, periodista y educador Christopher Lloyd encandilaron por igual a niños y adultos. Algunos pequeños repetían para volver acompañados de padres o abuelos para conocer las obras de Shakespeare, los entresijos de la Carta Magna o, nada más y nada menos, la historia del mundo. El conferenciante no era otro que el autor de What on Earth? [3], un libro que ha vendido más de medio millón de copias en todo el mundo.

El Ministro Principal, Fabián Picardo, presentó ayer la charla central que se ofrece cada año bajo el título: Conferencia de Gibraltar. En esta ocasión corrió a cargo del escritor e historiador Peter Frankopan. El autor planteó algunas de las principales ideas de su libro Las rutas de la seda. Una nueva historia del mundo, en el que sostiene que la región comprendida entre Europa Oriental y Asia Central, que abarca también China y la India, está acaparando el primer plano de la política, el comercio y la cultura internacional y que este cambio está definiendo el mundo contemporáneo.

In English, please

Lo que para muchos puede ser un inconveniente es un atractivo para los más atrevidos. Las conferencias se desarrollan íntegramente en inglés. El festival es el lugar perfecto para sacudirse el miedo y poner a prueba lo que sabemos. El resultado quizás nos sorprenda. ¿Qué mejor ocasión para escuchar a distintas personas con distintos acentos hablando en el idioma de Shakespeare? Hay ponentes con un inglés exquisito o quienes amoldan sus discursos, también impecables, a un público infantil, por lo que son la mejor elección para quienes empiezan a soltarse. Algunos de los autores son gibraltareños, por lo que dominan el inglés y el español. El festival se desarrolla en un entorno en el que los escritores y el público se interrelacionan constantemente, por lo que siempre es posible que resuelvan cualquier duda de los oyentes de habla española después de su intervención. Los habitantes de la zona tienen el privilegio de poder sumergirse de lleno en el idioma con tan solo hacer unos kilómetros en su coche.

Las charlas se han llevado a cabo en algunos de los lugares más emblemáticos de Gibraltar: la biblioteca Garrison, el Convento, King’s Chapel, el Ayuntamiento, la sinagoga flamenca, el hotel flotante Sunborn, el hotel Elliot O’Callahan y el John Mackintosh Hall. Todo ha estado organizado de manera que los oyentes pudieran asistir al mayor número de conferencias posibles sin desplazarse de una misma zona de la ciudad. Los eventos en puntos más alejados han sido programados ocasionalmente, lo cual ha permitido al visitante conocer otros lugares destacados del Peñón sin tener que apretar demasiado ni el paso ni la agenda.

Así, la sinagoga albergó ayer por la mañana un servicio dirigido por el rabino Abraham Levy en el que se celebró el “papel único de la comunidad judía en Gibraltar” y durante el cual se guardó un minuto de silencio por las víctimas de los recientes atentados en París.

El Ministro Principal también expresó durante la ceremonia de clausura la solidaridad de Gibraltar con el pueblo francés. “Los sucesos de la noche del viernes en Francia han empañado los últimos dos días”, señaló Picardo. “El emotivo y conmovedor servicio celebrado esta mañana en la sinagoga fue un poderoso recordatorio de lo afortunados que somos en Gibraltar de disfrutar en paz de nuestra diversidad cultural”.

Picardo expresó además su “profunda gratitud” a los participantes en el evento y destacó que este año al festival ha llevado numerosas actividades a los centros escolares. “Permitidme decir”, añadió, “que el festival ha sido un maravilloso escaparate para Gibraltar. Una vez más, ha demostrado nuestra capacidad para cumplir como un prestigioso centro de conferencias y eventos internacionales. Nos ha dado una valiosa plataforma para presentar lo mejor del pueblo de Gibraltar, lo mejor de la hospitalidad de Gibraltar y lo mejor de los servicios de Gibraltar”.

El festival también sirvió de marco para la presentación de un sello conmemorativo del 800 aniversario de la Carta Magna, el documento firmado por el Rey Juan I de Inglaterra, considerado como el origen de los derechos civiles y las libertades en occidente. La Carta Magna fue precisamente la protagonista de varias charlas para niños y adultos.

El encuentro contó también con numerosos autores locales. Sam Benady y Mary Chiappe presentaron su novela de misterio The Dead Can’t Paint (Los muertos no saben pintar] mientras que otros, como el alcalde y exministro principal Adolfo Cánepa o el primer insumiso gibraltareño, Humbert Hernández, apostaron por narrar sus propias vivencias.

La actriz Maureen Lipman cerró esta edición con una sesión en la que leyó algunos de sus monólogos más célebres realizados para la televisión británica. Los cocineros Itamar Srulovich y Sarit Packer, de Honey & Co, uno de los restaurantes más reputados de Londres, pusieron el broche de oro con una cena frente al mar en el hotel La Caleta, de la que los asistentes se marcharon asegurando que no dudarían en volver.