El jefe de servicio de cirugía de Quirónsalud Málaga y Marbella opera en una semana a 82 personas en Kenia en misión humanitaria

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112 intervenciones quirúrgicas en 7 días, entre 12 y 18 cirugías al día. Poco más habría que añadir ante estos datos pero es de justicia hacerlo, pues el valor de las cifras va mucho más allá. Y es que todo ello forma parte de una misión humanitaria en Gatundu, Kenia, de la que ha formado parte una comitiva de 9 profesionales sanitarios encabezada por el doctor César Ramírez Plaza, jefe del servicio de cirugía general y del aparato digestivo de los Hospitales Quirónsalud Málaga y Marbella. Acaba de volver de este viaje solidario a África, el segundo en seis meses, y ya pensando en lo siguiente porque “no lo siento como una opción, sino como una vocación. Esta es para mí la vocación médica. Se trata de tomar conciencia de la necesidad de ayuda que existe, especialmente en países en vías de desarrollo”.
Con esta nueva misión, auspiciada por Cirujanos en Acción y Bisturí Solidario, el equipo ha operado a 34 niños y 47 adultos, a alguno de los cuales, como un caso de “un enorme tumor testicular” intervenido puede habérsele salvado la vida. Obra y gracia de 9 grandes, profesionales y personas: los enfermeros malagueños Paco Gómez, Sonia Gallardo y María Dolores Castro, las dos últimas enfermeras de Quirófano del Hospital Quirónsalud Málaga; las anestesistas Olga González y Carla Guyó; el cirujano pediátrico José Miguel Morán; y los cirujanos David Sánchez, Anabel Fajardo, más César Ramírez.
De los 47 adultos, destacan como novedad en esta misión los 15 bocios gigantes operados. “En África, por el déficit de sal yodada que hay en la alimentación, existe todavía mucho bocio y estos tiroides tan grandes son muy deformativos en el cuello y generan en los pacientes síntomas de presión local, dificultad para tragar, desplazamientos de la tráquea y dificultad para respirar. Son intervenciones que exigen de una precisión y un entrenamiento que no puede hacer cualquiera”.
Además, advierte el especialista de Quirónsalud, todo paciente al que se le extirpa el tiroides debe tomar una medicación de la hormona tiroidea de por vida. Para evitarlo, teniendo en cuenta los escasos recursos con los que cuentan los pacientes intervenidos en Kenia, “hemos eliminado el tiroides más exuberante y que más molesta a los pacientes, pero dejando lo necesario para que la glándula funcione y produzca la hormona tiroidea. De esta manera evitamos que el paciente pueda tener un hipotiroidismo tan severo como el que podría tener si le extirpamos la glándula tiroidea por completo y así eludir tratamiento sustitutivo”.
Todo tiene sentido. “Elegimos procedimientos que sean, en general, muy frecuentes, muy prevalentes y que podamos solucionar generando el mínimo gasto e intentando aportar todo lo necesario desde España”. Por ello, se han centrado en “patologías como la hernia, en la pared abdominal y en la ingle, que son muy limitantes y que, sobre todo en los hombres, son muy frecuentes. Afecta a lo largo de la vida a uno de cada cinco varones y en África, posiblemente por insuficiencias nutricionales u otras circunstancias, son más frecuentes”. También se tratan problemas relacionados, por ejemplo, con el tiroides o el bocio, como los casos antes mencionados.
El doctor César Ramírez apunta que en el hospital de Gatundu tienen sólo un cirujano que va dos veces en semana y que hace intervenciones muy generales. Además, “el cirujano está ahora gravemente enfermo, por lo que había mucho atasco y déficit de cuestiones que resolver con cierta celeridad, como un tumor testicular gigante, dos hernias de hiato o urgencias de herida por arma blanca”. Por todo esto, es obvio que la acción solidaria realizada es casi milagrosa pero, como señala el cirujano metafóricamente, “no sirve comprar el pescado para que se lo coman, hay que comprarles la caña y enseñarles a pescar”. Por ello, el siguiente paso que quiere dar, a través de su fundación Bisturí Solidario, será formar a médicos de la zona para que puedan seguir con la labor ya iniciada. Lo dicho, mucho más que unas cifras.