La magia llegó anoche por primera vez al Castillo Sohail de la mano del Mago Orbit, que presentó Acero 2.0, un espectáculo concebido para sorprender al público a través de grandes ilusiones y una cuidada puesta en escena.
Orbit desplegó sobre el escenario un show de ritmo constante en el que las apariciones y desapariciones imposibles fueron sucediéndose ante la mirada de los asistentes. Números clásicos de la gran ilusión, como la mujer cortada, convivieron con propuestas más actuales y efectos visuales en los que la iluminación y el sonido tuvieron un papel fundamental.
Uno de los momentos más destacados de la noche llegó con una de las grandes ilusiones de Acero, 2.0 una creación única desarrollada por el propio Orbit y que se convirtió en uno de los puntos álgidos de la actuación. Un número pensado para desafiar la percepción del público y reforzar ese juego permanente entre lo que ocurre sobre el escenario y lo que los espectadores creen estar viendo.
La experiencia acumulada por Mago Orbit durante años sobre los escenarios quedó patente en una producción que recoge influencias de los grandes espectáculos de magia de Las Vegas, tanto por la dimensión de las ilusiones como por la importancia que adquiere la parte técnica. Luces, música y efectos acompañaron cada número para construir una propuesta visual en la que la magia fue siempre la protagonista.

El show consiguió, además, conectar con un público de diferentes edades, convirtiendo la actuación en una experiencia compartida en familia. La sorpresa y la expectación se mantuvieron durante todo el espectáculo.
La actuación supuso también un estreno especial para el recinto fuengiroleño: por primera vez, la magia formó parte de la programación de Marenostrum Fuengirola. Una disciplina inédita hasta ahora en este espacio que encontró en esta actuación y en las grandes ilusiones del Mago Orbit su particular carta de presentación.
Una noche diferente en el Castillo Sohail en la que, por unas horas, lo imposible dejó de parecerlo.
**Fotos de la organización.-