**Crónica y fotos del diario EUROPA SUR.-
No existe mejor antídoto contra las polémicas del día a día que un equipo que despierte ilusión, que emane confianza. Y eso es lo que ha hecho la Real Balompédica Linense (Tercera Federación) con su pretemporada. Los albinegros, que derrotaron en el último ensayo al Marbella FC( Segunda RFEF ) por 3-0, apenas han necesitado mes y medio para devolverle el gusanillo a una grada sumida en el desencanto después de tres años de sufrimiento interminable. La generosa ovación de la despedida así lo demuestra.
La Balona acaba invicta la preparación. Cinco triunfos y un empate. Pero eso no deja de ser un dato, que dentro de seis días, es lo que tiene el verano, no valdrá para nada. Hay algo infinitamente más importante: el equipo es el reflejo de su entrenador, Levi Cantero: entusiasta, con hambre, con implicación… vaya todo lo que se ha echado en falta en estas últimas campañas de barbecho futbolístico.
Para que nada le faltase a esta despedida, la previa del partido fue intensa. Primero, por la emotiva bendición del Padre Paco y el compromiso de que la imagen de la Patrona, la Inmaculada Concepción, tendrá desde ahora un lugar de privilegio en los bajos del estadio. Por otro, por el sentido mensaje de apoyo por parte del club al pueblo de Ceuta.

Mejor que el rival
La Balona no solo no fue inferior a un Marbella de superior categoría, sino que lo maniató. Como siempre sucede en estos casos, a la grada se le fueron los ojos detrás de determinados jugadores. Uno de ellos, otra vez, fue Sergio Rivera. Porque es lo que los futboleros denominan diferente. Y este tipo de peloteros gusta y mucho en el Ciudad de La Línea. Y esta vez también sobresalió -pero mucho- Jan Reixach, que no necesita de destellos como el del gol al que le puso firma para poner de manifiesto su jerarquía. Por cierto, muy bien los extremos, Álvaro Vázquez y Carmelo, con mucho sentido del juego colectivo y con desborde.
Pero ese capítulo de destacados es, en sí mismo injusto. Porque la Balompédica deja la impronta de ser un todo, un bloque. De saber a lo que juega. De tener claro cuáles son sus armas. Y aunque no hay que olvidar que las pretemporadas provocan muchos desencantos posteriores, después de lo padecido de un tiempo a esta parte no está de más que la gente se marche del estadio con las manos calientes de aplaudir.
El partido fue siempre de los de casa, que presentaron un once que, casi con total seguridad, no diferirá mucho del que salga el sábado en Chiclana en el debut liguero. No es que tuviesen siempre el balón, sino que daba la sensación de que se jugaba a lo que querían los locales.
Ya en el 6’ avisó Carmelo en un disparo al que replicó Gonzalo con un paradón. Pero el meta marbellí no tardó en emborronar su actuación cuando se entretuvo con el balón en los pies y permitió que Diego, casi chocando con el esférico, hiciese el 1-0. Anduvo listo el 10 de los de casa.
El equipo de Calderón –que tiene muchísimo trabajo por delante– no fue capaz de replicar y por dos veces creó peligro la Balompédica, hasta que un disparo desde la frontal de Jan Reixach a la media hora se transformó en el 2-0, gracias, en buena medida, a la complicidad del guardavallas visitante, que no tuvo su día. Significativo el abrazo del goleador con su míster.
En el resto de la primera parte hubo dos chispazos del meta balono Jesús López, que deja imagen de ser un tipo de confianza.

Sobró algún gesto
La segunda parte, como sucede siempre en estos casos, se enmarañó con los cambios y con alguna salida de tono. Hasta hubo una pequeña –e innecesaria– trifulca de esas que tanto se producen en verano.
Diego intentó un gol de larga distancia y cuando parecía que ya no iba a pasar nada más, el exbalono Pito Camacho replicó de mala manera a unos aficionados de la Preferencia que no le habían recibido precisamente con cariño. Sobraron las dos cosas.
Lo dicho, el partido se ensució. La Balompédica administró su ventaja y el Marbella era incapaz de encontrar la línea de flotación y en el 83’ Dani Romero anotó un auténtico golazo por la escuadra. El mejor colofón al encuentro.
**Ficha técnica.-
Alineaciones: Real Balompédica: Jesús López, Álvaro Rivero, Diego Domínguez, Maldonado, Lineros; Álvaro Vázquez, Rober, Jan Reixach, Carmelo. Sergio Rivera y Diego. También jugaron: Brian Mahugo, Dani Romero, Paco Benítez (en el descanso), Leo Blasco, Ismael, Caio y el juvenil Pedro López.
Marbella FC: Gonzalo; Dani Fernández, Cristóbal, Tahiru, Tomi, Mizzian, Jaime Santos, Dani Gil, Aitor, Ohemeng y Quique. También jugaron: Juan Rodríguez, Adri Fernández, Bloch, Pito Camacho, Dominic y José.
Árbitro: Íker García Valero, adscrito al colegio de Cádiz. Amonestó a los balonos Álvaro Rivero y Dani Romero y al visitante Tahiru.
Goles: 1-0, Diego Domínguez (7’). 2-0. Jan Reixach (30’). 3-0, Dani Romero (83’).
Incidencias: Encuentro amistoso disputado en el Ciudad de La Línea. Antes del choque el Padre Paco bendijo al equipo y a las instalaciones y el club expresó a través del servicio de megafonía su cariño por el “hermano” pueblo de Ceuta.