El Plan INFOCA pone en marcha el “plan de liquidación” del incendio forestal de Sierra Bermeja

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El director del COR del Infoca, Juan Sánchez, ha indicado este martes, cuando se ha dado por controlado el incendio forestal de Sierra Bermeja, que ha afectado a 9.670 hectáreas, que restan “unas dos o tres semanas de trabajo, ya que hay puntos calientes”. “Será un trabajo duro pero llevadero, no lo que hemos sufrido esta semana”, advirtiendo también de que “las tareas de liquidación van a ser largas”.

En este sentido, Sánchez, que ha comparecido junto con la consejera de Agricultura, Pesca, Ganadería y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, ha dicho que “hoy culmina una de las semanas más duras de trabajo del operativo Infoca, hoy culmina una de las semanas más tristes del operativo Infoca”, ha señalado.

“Llorar a nuestro compañero”
“Dije hace poco que lo que teníamos que hacer era apagar el incendio y después de apagar el incendio lo que teníamos que hacer era llorar a nuestro compañero”, ha recordado, añadiendo que “cuando un bombero o cualquier servidor muere en acto de servicio es un motivo de orgullo para todos, y una pena terrible”.

Sánchez ha incidido en que se han tenido que “sobreponer a esa pérdida durante la extinción; hemos trabajado muchísimo para estabilizar el incendio casi en su totalidad”, ha explicado.

Al respecto, ha recordado que esta pasada noche a las 00.00 horas el frente de llamas que quedaba era “muy pequeño pero muy virulento en la zona de Casares”. Sobre las 01.00 horas comenzó a llover, aludiendo en este punto a una viñeta en la que aparece “un bombero que parecía un ángel que habría el grifo de una nube. Poco más puedo decir”, ha dicho visiblemente emocionado.

Así, ha explicado que “quedan unas, dos o tres semanas de trabajo”, ya que quedan puntos calientes. “Los va a haber y van a salir y en cuanto acabe la lluvia y salga el sol, saldrán más”, ha señalado, precisando que los árboles centenarios que había tenían unas raíces “grandes, que van a estar ardiendo durante mucho tiempo”.

“Será un trabajo duro pero llevadero no lo que hemos sufrido esta semana”, ha señalado el director del COR, que ha informado de que hasta que un incendio se controla lo que hay es un plan de extinción y una vez que se produce el control, lo que se pone en marcha es un plan de liquidación.

Objetivo: evitar que evolucione a otro incendio
En concreto, ha dicho, la diferencia entre uno y otro es que “el perímetro ya no avanza y no hay un riesgo real de que evolucione a otro incendio pero si lo dejamos sin actuar al final sí que lo podría haber, por lo que se trabaja durante todo el perímetro buscando puntos calientes, cavándolos y sacando ascuas o inundándolas con agua. “No es sencillo y probablemente durante varios días veremos medios aéreos tirando agua contra esos puntos que puedan ser más peligrosos”.

Por otro lado, sobre la virulencia del incendio, ha señalado que ha afectado algo menos de 10.000 hectáreas aunque “es muy importante”, pero ha incidido en que también las conclusiones sobre la virulencia es que “hemos perdido a un compañero; el trabajo que hemos tenido que ejecutar ha sido durísimo”.

“Lo que nos queda por estudiar es cómo determinamos las previsiones meteorológicas en situaciones tan complejas, nos queda por estudiar cómo adecuamos determinados procedimientos para incendios en los que se puede meter a muy poco personal y tiene que ser organizado; nos queda por estudiar y explicar a los ciudadanos todo ese tema”, ha enumerado.

Al respecto, ha añadido que ha estado pendiente, “lógicamente, de la extinción y poco más, pero claro que me han llegado a los oídos que la gente no entiende por qué no metíamos a aviones y más personal para apagar el fuego”, animando a que “entiendan en una vereda de montaña en la que se va a fila de a uno el que trabaja es el que va delante los demás no pueden trabajar porque no caben más. Eso es lo que ha estado pasando en este incendio”.

“EN UNA FILA DE A UNO EL QUE TRABAJA ES EL QUE VA DELANTE LOS DEMÁS NO PUEDEN TRABAJAR PORQUE NO CABEN MÁS”

Sobre el pinsapar, ha detallado que los pinsapos más adultos “se han salvado en su mayoría y todos los pinsapos mezclados con pinos están más afectados”, por lo que habrá que valorarlo in situ para comprobar las pérdidas. No obstante, ha dicho que “sigue siendo una isla verde siempre del negro generalizado de la sierra”.

Un dispositivo ya con menos efectivos
En el plan de liquidación del incendio hay trabajando sobre el terreno cinco grupos de intervención de tres retenes cada uno y un camión autobomba, lo que supone unas 100 personas en dos turnos. Unas 200 personas hoy. “Lo hemos disminuido a algo menos de la mitad lo que hemos tenido durante la extinción”, ha explicado.

Asimismo, estarán actuando también los medios aéreos, y lo harán quizá durante un par de semanas porque la carga de combustible es muy alta. En concreto, según ha detallado hay ocho helicópteros de transporte y extinción semipesados, dos helicópteros pesados de transporte, además del helicóptero de mando y control para la supervisión.

“Las tareas de liquidación van a ser largas”, ha insistido, aclarando que “gracias a la lluvia hemos ahorrado un par de semanas pero va a haber que hacerlas”.

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