Gibraltar presenta un informe sobre el Brexit al Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento británico

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El Gobierno de Gibraltar ha presentado un informe al Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes (Foreign Affairs Committee of the House of Commons) sobre las consecuencias para Gibraltar del referéndum que decidirá si el Reino Unido permanecerá o no en la Unión Europea.
El informe íntegro, incluida la carta de acompañamiento del Viceministro Principal al Presidente del Comité, el diputado Crispin Blunt, es el siguiente:

Excmo. Diputado Crispin Blunt
Presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes
Westminster
LONDRES
Reino Unido
Señor Presidente:
Gracias por brindarle al Gobierno de Gibraltar la oportunidad de presentar una declaración al Comité de Asuntos Exteriores sobre nuestras preocupaciones de cara al referéndum del 23 de junio de 2016 acerca de la pertenencia a la Unión Europea.
La posición del Parlamento, el Gobierno, la oposición y todos los partidos políticos de Gibraltar es que permanecer en la Unión Europea sería, sin lugar a dudas, el mejor resultado para proteger los intereses de Gibraltar.
Creemos que nuestra posición en pro del voto por la permanencia se verá reflejada de forma sustancial en el resultado que se obtenga en Gibraltar cuando nuestro pueblo ejerza el derecho al voto para una cuestión de vital importancia, no sólo para Gibraltar, sino también para el Reino Unido y para la propia Unión Europea.
Una vez más, quisiera agradecer al Comité la oportunidad que nos brinda de presentar el punto de vista del Gobierno de Gibraltar. No dude en ponerse en contacto conmigo si necesita más información o ayuda.
Un cordial saludo,
Dr Joseph García
Viceministro Principal y Ministro de Asuntos Europeos del Gobierno de Gibraltar.
Informe presentado al Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes sobre la situación de Gibraltar en la Unión Europea y los desafíos planteados por un posible cambio de situación como consecuencia del referéndum del 23 de junio sobre la permanencia del Reino Unido en la UE.
Gibraltar pasó a formar parte de la Comunidad Económica Europea en 1973, en virtud del artículo 227 del Tratado de Roma, pero fue excluido —a petición del Gobierno de Gibraltar—del territorio aduanero común, del arancel externo común, de la política agrícola común y del impuesto sobre el valor añadido. Los términos y condiciones de adhesión también garantizaron que lo mismo fuera de aplicación respecto del sistema comunitario de liberalización de importaciones, de manera que se mantuviera tal cual era con anterioridad a su adhesión.
Este periodo de cuarenta años de pertenencia a la UE ha supuesto un reto y una transformación para Gibraltar.
La apertura de la frontera al tráfico de peatones y vehículos en febrero de 1985, que dependía de la adhesión de España a la UE unas semanas más tarde, era importante para Gibraltar por motivos socioeconómicos. La apertura de la frontera derivó en un aumento del turismo, que se ha mantenido hasta alcanzar los 9.761.800 visitantes por la frontera terrestre en 2014, si bien ante de las tensiones vividas con España en el verano de 2013, la media de turistas entre 2010 y 2012 superó los 11 millones anuales.
MERCADO ÚNICO
La adhesión a la UE ha sido un factor importante en el desarrollo de la economía de Gibraltar en la dirección recomendada por la entonces Primera Ministra Margaret Thatcher después del cierre del astillero de la Royal Navy en 1984. Ésta establecía el turismo, los servicios financieros y el puerto comercial como pilares de la economía.
En el plano político, Gibraltar aceptó el desafío de cumplir con las leyes y directivas de la UE y el Gobierno actual, desde que iniciara su mandato en 2011, ha acelerado el proceso de cumplimiento con los plazos de ejecución.
La coalición de GSLP-Liberales fue reelegida en noviembre de 2015 y el Gobierno de Gibraltar ha mantenido el mayor nivel de cumplimiento de la legislación y las directivas de la UE.
La pertenencia a la Unión Europea ha sido importante para la economía gibraltareña, que incluye garantizar el debido acceso a través de la frontera terrestre. Como resultado de las peticiones de Gibraltar, de muchos visitantes y la intervención personal del Primer Ministro, David Cameron, la Comisión Europea ha llevado a cabo varias inspecciones de la frontera y expresó claramente que España ha de mantener un flujo razonable de tráfico rodado y peatones.
Como parte de un sistema normativo, se ha fomentado el entendimiento mutuo y Gibraltar se ha erigido a todos los niveles como una jurisdicción europea moderna que colabora con sus socios comunitarios. Sin embargo, esto no ha derivado en la homogeneización y hemos mantenido nuestra propia tradición anglosajona.
Nuestra adhesión a la Unión Europea ha sido un factor unificador para la política gibraltareña. En 1999, Gibraltar consiguió su derecho a voto en las elecciones parlamentarias de la UE. Previa consulta a la Comisión Electoral, Gibraltar se incorporó a la circunscripción del Suroeste de Inglaterra para las elecciones al Parlamento Europeo en 2004 y ha votado en todas las elecciones posteriores en el marco de esta “región combinada”.
Gibraltar está incluido en el referéndum fijado para el 23 de junio de 2016 y el Parlamento de Gibraltar ya ha implantado toda la legislación necesaria para asegurar que pueda ejercer plenamente este derecho. Tanto el Gobierno como la oposición de Gibraltar comparten la posición de permanecer en la Unión Europea y recomendarán fervientemente esta opción a las 23.000 personas con derecho a voto en Gibraltar.
El Gobierno de Gibraltar guarda un máximo respeto por los derechos democráticos de todos los ciudadanos del Reino Unido y Gibraltar para votar como consideren, y esto incluye la postura adoptada por aquellos diputados británicos que también son grandes y leales defensores de Gibraltar pero votarán por la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
No obstante, es importante que quede claro qué derechos de Gibraltar protegerá y defenderá el Gobierno británico en el contexto de sus propias negociaciones si el referéndum decidiera una salida de la UE. Esta decisión desencadenaría el periodo de negociación de dos años definido en el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea.
ECONOMÍA
El acceso al mercado único es importante para la economía gibraltareña.
Las actividades financieras en Gibraltar cuentan con un sector financiero exitoso y bien reglamentado que se beneficia de los derechos de pasaporte en la UE, principalmente en los segmentos de banca, fondos y seguros.
La libre circulación de servicios ha favorecido algunos aspectos del sector del juego en lo que respecta a los mercados de la UE y al del Reino Unido. Es importante que el Gobierno del Reino Unido respalde un compromiso para incluir a Gibraltar en el acceso al comercio y los mercados que buscará obtener en caso de que se produzca el Brexit.
No en vano, el comercio en Gibraltar y en la región española aledaña de Campo de Gibraltar depende de la libre circulación a través de la frontera. Alrededor de 7.000 trabajadores españoles registrados oficialmente cruzan la frontera para llegar a Gibraltar cada día. Se estima que otros 3.000 lo hacen para ocupar puestos ocasionales, como en el caso de las asistentas y las cuidadoras.
SEGURIDAD
La pertenencia a la UE contribuye de forma notable a la seguridad de Gibraltar gracias a los acuerdos concluidos en virtud de la legislación en materia de justicia y asuntos de interior. Las medidas europeas posibilitan una cooperación judicial y policial fluida con otros países europeos, entre los que se encuentra España.
Es probable que si Gibraltar no formara parte de la UE, España se mostrara mucho más reacia a cooperar con sus autoridades. Esto repercutiría de forma negativa en el respeto de la ley y el orden en la región. Las medidas más destacadas en este sentido incluyen los acuerdos de extradición, intercambio de información y seguridad portuaria.
ESPAÑA Y SU REIVINDICACIÓN DE SOBERANÍA
Como resultado de las dificultades históricas con España, Gibraltar ha mantenido su propio suministro independiente de electricidad y agua. Sus comunicaciones dependen parcialmente del acceso a través de España. Cabe destacar que los alimentos y las mercancías se suministran, de forma general y predominantemente a través del acceso que brinda la frontera terrestre.
En 2004 —aunque mantuvo su reivindicación de la soberanía— el entonces Gobierno socialista del PSOE acordó la iniciativa con el Reino Unido y Gibraltar que pasó a conocerse como el Foro Trilateral de Diálogo, que se materializaría posteriormente en los Acuerdos de Córdoba, a través de los cuales se buscó resolver varias cuestiones históricas, como las comunicaciones, la aviación y las pensiones de los trabajadores españoles retirados. Las conversaciones que se mantuvieron bajo dicho paraguas se llevaron a cabo según una fórmula trilateral.
Con la llegada en 2011 del Partido Popular (PP) al Gobierno, con Mariano Rajoy a la cabeza y el nombramiento de José Manuel García-Margallo como Ministro de Asuntos Exteriores se vivió una vuelta atrás en la política relativa a las relaciones con Gibraltar. El Gobierno español renegó de los Acuerdos de Córdoba y cesó íntegramente su aplicación. García-Margallo ha llevado a cabo de forma constante una política enfocada en el intento de exclusión de Gibraltar de las normativas de la UE, en particular en materia de aviación, y ha recurrido a la presión en el tráfico en la frontera con el fin de intentar forzar un retorno a las negociaciones bilaterales, absolutamente inaceptables para el pueblo de Gibraltar.
Gibraltar, en contraste, ha mantenido su parte del acuerdo y ha gastado alrededor de 80 millones de libras en la construcción de una nueva terminal aérea y en su reubicación a la parcela adyacente a la valla de la frontera. El Gobierno de España no construyó el edificio previsto a su lado de la frontera, que habría disfrutado de un acceso directo a la terminal.
Hasta la fecha, el Primer Ministro, David Cameron, y el Gobierno británico se han mantenido firmes en lo que respecta a su compromiso de que “la posición del Reino Unido en materia de soberanía no ha cambiado ni cambiará. El Reino Unido nunca participará en acuerdos mediante los cuales se transfiera la soberanía del pueblo de Gibraltar a otro Estado en contra de su voluntad. Asimismo, el Reino Unido no participará en ningún proceso de negociación de la soberanía que no satisfaga a Gibraltar. Mantenemos nuestro compromiso por ampliar la cooperación entre Gibraltar y España a través de los acuerdos adecuados para el diálogo que sean aceptables para Gibraltar”.
La amenaza de España al bienestar democrático, político y económico de Gibraltar sigue siendo real. El viernes, 4 de marzo de 2016, García-Margallo fue entrevistado en la radio nacional española, donde afirmó que aunque no deseaba que el Reino Unido abandonara la UE, este movimiento brindaría oportunidades a España. En este sentido, recalcó que España podría reemplazar al Reino Unido como socio privilegiado de EE. UU. en la UE y declaró: “hablaremos de Gibraltar al día siguiente”. No es la primera vez que García-Margallo habla sobre las aspiraciones españolas con EE. UU. El 10 de noviembre de 2015, el Ministro declaró: “Si Gran Bretaña abandona la UE, nosotros somos los que podremos ocupar la relación privilegiada con el otro lado del Atlántico”.
La mañana del 6 de mayo de 2015, durante una entrevista con la radio nacional española, García-Margallo afirmó que si el Reino Unido abandonara la UE, pero Gibraltar deseara quedarse, “[…] también tendría que sacar del baúl de los recuerdos la fórmula de la soberanía compartida”. El Viceministro Principal de Gibraltar, Joseph García replicó que García-Margallo no vería un Gibraltar español o medio español en su vida: “Por lo tanto, para que no quepa la menor duda, no existe absolutamente ninguna posibilidad de que, incluso si el Reino Unido abandonara por completo la UE, Gibraltar y los gibraltareños estén dispuestos a hacer ninguna concesión de soberanía. […] La identidad de los gibraltareños y de su soberanía británica no son una moneda de cambio ni permitiremos que se nos chantajee”.
El 30 de enero de 2012, El Confidencial Digital informó de que el nuevo equipo del Ministerio de Asuntos Exteriores español había establecido a Gibraltar como una de las prioridades de la política exterior española. Se habían previsto unas negociaciones bilaterales directas entre España y el Reino Unido, en las que se excluía que los gibraltareños pudieran celebrar un referéndum sobre de qué país deseaban formar parte. El equipo de García-Margallo compartía el punto de vista de que la mejor fórmula para Gibraltar era una soberanía compartida temporal antes de que España obtuviera la soberanía total del Peñón.
En febrero de 2014, el Real Insituto Elcano publicó un informe titulado “Hacia una renovación estratégica de la política exterior española”. El Real Instituto Elcano es el think-tank de política exterior más conocido en España y está estrechamente vinculado al Ministerio de Asuntos Exteriores. Para elaborar el informe, se consultó a alrededor de 200 expertos del Gobierno, el mundo universitario, empresarial, parlamentario y diferentes think-tanks.
De acuerdo con el coordinador del informe, Ignacio Molina, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Autónoma de Madrid, el objetivo del informe era llevar a cabo una renovación estratégica de la política exterior española, que se había quedado sin puntos de referencia tras la consecución de los objetivos marcados durante la transición democrática española: la integración completa de España en la UE y la OTAN y la normalización de sus relaciones internacionales.
En referencia a Gibraltar, el informe defiende que: “[…] en la búsqueda de una solución definitiva mediante negociaciones hispano-británicas podrían valorarse varios modelos internacionales que faciliten la recuperación de la soberanía con una fórmula o estatuto imaginativo, mediante un acuerdo entre el Reino Unido y España que, conforme al Derecho Internacional, tenga en cuenta los intereses y aspiraciones de las poblaciones más directamente afectadas en Gibraltar y también en el Campo de Gibraltar”. El diario español El País interpretó la expresión “estatuto imaginativo” como una “alusión a la soberanía compartida”.
La voluntad de García-Margallo de usar la frontera de forma similar a como hacía Franco, para ejercer presión sobre Gibraltar, está bien documentada.

**Fuente: INFOGIBRALTAR