Hay músicas que pertenecen a un lugar concreto y otras que, con el tiempo, terminan perteneciendo a todo el mundo. La rumba de los Gipsy Kings es buen ejemplo de lo segundo. Este domingo, Gipsy Kings by André Reyes llevó al Castillo de Sohail un repertorio que ha viajado desde el sur de Francia hasta los escenarios de los cinco continentes y que continúa reuniendo a públicos de distintas generaciones alrededor de unas canciones reconocibles desde sus primeros acordes.
Al frente de la formación estuvo André Reyes, uno de los miembros fundadores de los Gipsy Kings y protagonista de una trayectoria que comenzó con aquella revolución musical que llevó la rumba flamenca a una dimensión internacional. Ahora, acompañado por una nueva generación de músicos de la familia Reyes, mantiene vivo un legado que ha vendido más de 60 millones de discos y que ha convertido canciones como ‘Bamboleo’, ‘Djobi Djoba’ y ‘Baila Me’ en clásicos universales.
La noche arrancó con el sonido de las guitarras y las voces que han hecho reconocible a la formación en todo el mundo y pronto quedó claro que el concierto no iba a plantearse como un ejercicio de nostalgia, sino como una gran celebración alrededor de la música. El repertorio conectó los grandes éxitos de la banda con una puesta en escena en la que el flamenco, la rumba y las influencias del pop y los ritmos latinos se encontraron una vez más frente al Mediterráneo.
Como apertura y pisando fuerte, la banda interpretó ‘Bamboleo’, una canción que puso a bailar a todo el público congregado en el recinto y que sonó en dos ocasiones en diferentes momentos del show. Es imposible resistirse a un tema archiconocido como este. Continuaron con ‘Allegria’ y ‘La dona’ hasta llegar de nuevo a uno de esos hits que los han hecho inconfundibles por su sonido y sus letras: ‘Djobi djoba’, que fue una explosión de flamencura y felicidad para los asistentes.

Antes de eso, el público pudo asistir a la pedida de mano de Héctor a Eva, con rodilla hincada en el suelo y emotiva declaración de amor, que además tuvo a los Gypsy Kings como testigos de este compromiso.
Otro de los momentos especiales de la noche fue la interpretación del tema ‘A mi manera’, con la colaboración de la cantante jerezana, Marina García, quien también acompañó a los Gypsy Kings en el tema ‘Volare’, uno de que más gustaron, sin lugar a dudas, porque estas canciones son atemporales: sus melodías han viajado por todo el mundo y forman parte de un repertorio que ha demostrado una extraordinaria capacidad para sobrevivir al paso del tiempo.
La formación liderada por André Reyes representa, además, una particular continuidad familiar. Junto a él, músicos como Kakou Reyes, Mario Reyes, Thomas Reyes y Canut Reyes forman parte de una propuesta que mantiene la esencia del sonido original al tiempo que incorpora una nueva generación al proyecto.
Uno de los rasgos que explican la vigencia de los Gipsy Kings es precisamente su capacidad para moverse entre tradiciones sin quedar encerrados en ninguna de ellas. El flamenco se encuentra con el pop, la rumba dialoga con ritmos latinos y las guitarras españolas sirven de hilo conductor para una música que ha conseguido algo poco frecuente: convertir una identidad musical profundamente reconocible en un lenguaje universal.
No es casualidad que algunas de sus canciones hayan terminado también vinculadas al cine. Su versión de ‘Hotel California’ formó parte de la banda sonora de ‘The Big Lebowski’, mientras que su adaptación de ‘You’ve Got a Friend in Me’ apareció en la versión española de la banda sonora de ‘Toy Story 3’.
Para finalizar la magnífica velada festiva, Gypsy Kings eligió ‘La quiero’, en un primer amago de despedida. Y ‘A tu vera’ como cierre definitivo de un show que dibujó sonrisas de felicidad y miradas de admiración hacia un grupo que mantiene la esencia intacta a través de los tiempos.
Con la actuación de Gipsy Kings by André Reyes, Marenostrum Fuengirola cierra un fin de semana que ha recorrido algunos de los territorios más diversos de la música: de la electrónica de Underworld, Sven Väth y Bonobo a la rumba flamenca de los Gipsy Kings, pasando por la gastronomía y la música de Bocata Fest. Una diversidad que forma parte de la identidad de un ciclo de conciertos que continúa apostando por reunir en el entorno del Castillo Sohail, cada atardecer de verano, propuestas nacionales e internacionales capaces de atraer a públicos muy diferentes.