Las inyecciones de bótox contra el exceso de sudoración, gran alternativa a la cirugía

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La hiperhidrosis es una afección que se define como el exceso de sudoración producido de forma espontánea, sin la necesidad de ser causada por las altas temperaturas o situaciones que puedan ocasionar una importante tensión emocional o física. Es un problema que afecta a alrededor de un 3% de la población de la población y que, a pesar de ser un trastorno de escasa relevancia para la salud, sí causa en ocasiones importante estrés para el individuo, pues dificulta su vida personal, social y laboral. Además, la excesiva sudoración ocasiona maceración de la piel, que puede originar infecciones secundarias.

Son muchas las personas que, después de recurrir a múltiples opciones para intentar remediar este problema, como fármacos o antitranspirantes, se ven obligadas a recurrir a la cirugía para solucionar la sudoración excesiva. Sin embargo, el uso del bótox o toxina botulínica puede ser la gran alternativa contra la hiperhidrosis.

Así, con la intención de devolverles una vida normal a sus pacientes, el Servicio de Dermatología del Hospital Quirónsalud MarbellaEste enlace se abrirá en una ventana nueva pone a disposición de sus pacientes el tratamiento de toxina botulínica para eliminar la excesiva sudoración corporal, especialmente indicado en axilas y en palmas de manos y pies.

“La toxina botulínica”, expone la Dra. Marta Frieyro, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Quirónsalud MarbellaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, “es un tratamiento eficaz y seguro y su empleo puede elevar la calidad de vida de nuestros pacientes y evitar terapéuticas muy agresivas, como la sipatectomía o la cirugía local”.

Toxina botulínica

La toxina botulínica o bótox es una neurotoxina muy potente que bloquea la liberación de acetilcolina en las sinapsis colinérgicas periféricas que ha demostrado su capacidad de reducir la producción de sudor en las zonas cutáneas donde se inyecta. “Su efecto terapéutico principal deriva de su acción sobre la unión neuromuscular, causando parálisis y relajación de los músculos en los que se inyecta”, comenta la dermatóloga.

¿Cómo se realiza el tratamiento?

La aplicación de toxina botulínica para el tratamiento de la hiperhidrosis es un procedimiento que produce una elevada satisfacción en el paciente y permite mejorar de forma importante su calidad de vida.

“Se aplica mediante microinyecciones en la zona a tratar, tratamiento que dura unos 20 minutos y puede realizarse en la consulta del dermatólogo. En el caso de las palmas de las manos, suele ser necesario realizar un bloqueo anestésico a nivel de los nervios de la muñeca. En el caso de las axilas, no suele ser necesaria anestesia previa y el paciente hace vida normal después del tratamiento”, explica la doctora Marta Frieyro.

El tratamiento debe repetirse cada 6-9 meses, ya que el efecto de la toxina botulínica es temporal. “La disminución de sudor, prácticamente total, comienza a los pocos días del tratamiento”.