Los cambios en la dieta durante el verano agravan los síntomas de los pacientes con patologías previas

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El periodo estival es una de las épocas del año en las que más se relajan los aspectos alimenticios. Los profesionales de los hospitales de Andalucía del grupo Vithas alertan que las personas con patologías previas ven agravados sus síntomas por el cambio de dieta que se realiza estos meses. Además, aportan algunas claves para la época estival, entre ellas, evitar los productos light, reducir el riesgo de salmonelosis y controlar los cambios de dieta en pacientes principalmente con diabetes y enfermedades cardiovasculares.

“Es importante tener cuidado con los cambios de dieta en periodo estival, especialmente los pacientes con enfermedades cardiovasculares o con diabetes”. En el primero de los casos, la especialista en nutrición del hospital Vithas Sevilla y miembro del equipo de investigación en endocrinología y nutrición del centro, María García, explica que “un consumo excesivo de alimentos ricos en grasas saturadas y sodio, como carnes procesadas, comidas fritas y alimentos salados, pueden elevar la presión arterial y aumentar los riesgos de enfermedad cardiovascular”. “Además, si se tiene medicación específica, esta puede interactuar con algunos alimentos y bebidas y afectar a la eficacia o seguridad del tratamiento”, asegura.

En el caso de los pacientes con diabetes, “los alimentos ricos en azúcar, como las bebidas azucaradas y los postres helados, comunes en esta época, pueden elevar los niveles de azúcar en sangre y afectar negativamente al control glucémico”, afirma la especialista, que también precisa que “los horarios irregulares de las comidas y los cambios de patrones de actividad física pueden influir en la necesidad de ajustar las dosis de insulina”. “Un control al que se añade el consumo de alcohol, al que sabemos que puede disminuir los niveles en sangre, especialmente si se toma sin alimentos o en exceso”, subraya.

“También si se toma medicación y se consume este tipo de bebidas, aumenta el riesgo de hipoglucemia”, asevera García, quien apunta a la necesidad de controlar de manera efectiva la alimentación de estos pacientes en verano. “El objetivo que nos marcamos en nuestra área es el de que los pacientes vayan cambiando sus hábitos y adopten un estilo de vida saludable”, concluye.

Por otra parte, el Dr. Diego Fernández, jefe del servicio de endocrinología y nutrición del Hospital Vithas Xanit Internacional, señala la importancia de comer con moderación, evitando las comidas copiosas y limitando los alimentos procesados, hidratarse y limitar el consumo de alcohol.

“El verano es una época donde abundan las comidas en el exterior con familiares y amigos y donde suele descuidarse la alimentación y donde prima el picoteo”, explica el Dr. Diego Fernández quien ofrece una serie de alternativas al consumo que hacemos en verano de alimentos calóricos y ultra procesados, entre las que se encuentran los encurtidos, edamames, palitos de verdura (zanahoria, pimiento rojo…) o fruta, frutos secos, guacamole y gazpacho casero, hummus o moluscos y mariscos (gambas, almejas, mejillones…).

Productos light

Con respecto a los productos light y 0%, la nutricionista del hospital Vithas Málaga, Paula Vargas, señala que consumirlos no significa que sean más saludables. “Siguen siendo ultra procesados que compensan esos aspectos con edulcorantes artificiales y otros aditivos y, por tanto, tienen sus efectos negativos sobre la salud”, apunta la especialista, que detalla algunas alternativas saludables como los helados caseros, bebidas refrescantes como agua con gas, soda o licuados de frutas y verduras, o la ingesta de bebidas alcohólicas de forma moderada como el vino tinto, o cócteles caseros con ingredientes frescos y sin exceso de azúcar añadida.

Otra cuestión que hay que tener en cuenta en verano es que abundan los casos de salmonelosis debido a aspectos como las altas temperaturas, donde proliferan mejor, el mayor consumo de alimentos al aire libre o crudos y poco cocinados, sin olvidar los viajes. Para ello, el nutricionista del hospital Vithas Almería, José Luis Esteller, recomienda, entre otras cuestiones, lavarse las manos antes de manipular alimentos, cocinarlos a temperaturas seguras, evitar la contaminación entre productos crudos y cocidos y almacenar los alimentos perecederos siempre en un refrigerador.