Los especialistas advierten de la importancia de tratar la obesidad como un problema de salud

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El 12 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Obesidad con la finalidad de acercar a la población la necesidad de mantener una dieta equilibrada y evitar el sedentarismo para fortalecer el organismo y conseguir una buena salud, evitando así también otras posibles enfermedades.
La obesidad es una enfermedad que, a su vez, contribuye a la aparición de otras patologías, como hipertensión arterial, diabetes, dislipemia, síndrome de apnea del sueño, cardiopatías, etc. Además, aumenta el riesgo de mortalidad y disminuye la calidad de vida, al mismo tiempo que causa trastornos psicológicos y rechazo social.
A pesar de estos riesgos, las cifras de prevalencia siguen siendo alarmantes: cerca de un 21 por ciento de los andaluces padece problemas de obesidad y más del 36 por ciento, sobrepeso. Además, la OMS augura para 2030 un importante incremento de estos problemas a nivel mundial, con aproximadamente un 30% de obesidad (hombres, 36%; y mujeres, 21%) y un 70% de sobrepeso (hombres, 80%; y mujeres, 58%)
“El hecho fundamental que condiciona esta situación es nuestro actual estilo de vida, pues factores como la falta de tiempo, la desinformación, el estrés o la ansiedad derivan en una alimentación inadecuada y una escasa actividad física”, explica el doctor Miguel Marcos Herrero, Jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Quirónsalud Málaga.
Por ello, los Hospitales Quirónsalud Málaga y Marbella cuentan con la Unidad Integral de la Obesidad, que nació con el objetivo de controlar el exceso de peso para mejorar la esperanza de vida y la calidad de vida de todos los interesados, buscando encontrar un estado óptimo, integral y equilibrado de la salud. “Pretendemos mejorar la salud de nuestros pacientes, reduciendo el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer y otras enfermedades altamente prevalentes asociadas al sobrepeso y la obesidad (como artrosis, apnea del sueño, ansiedad, depresión, etc.)”, expone el doctor Miguel Marcos.
Pero es importante saber cómo. El doctor César Ramírez Plaza, Jefe del Servicio de Cirugía General de los Hospitales Quirónsalud Málaga y Marbella, recuerda que “la cirugía se convierte en el tratamiento preferente de la obesidad cuando se han agotado las primeras opciones que da el médico del paciente”.
Ante sobrepeso u obesidad, se debe acudir a un médico especialista. En el caso de la Unidad Integral de la Obesidad de Quirónsalud Málaga y Marbella, el médico que realiza la primera consulta al paciente valora si se han agotado todos los recursos médicos y si la las dietas y el ejercicio ya no son efectivos, caso en que el paciente se deriva al cirujano o al digestivo para que valore su caso. Ante cada caso se realiza una detallada valoración clínica, analítica y personal, proponiendo el tratamiento ideal personalizado. “El tratamiento de cada paciente dependerá de varios factores, aunque el más directo tiene que ver con su IMC (índice de masa corporal), que relaciona peso y talla. Se calcula dividiendo peso en kg por el cuadrado de la talla en metros. Con un resultado de 30-35, ya hablamos de un primer grado de obesidad”, explica el doctor Pedro Rosón, Jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Quirónsalud Málaga.
La unidad cuenta con diferentes técnicas para acabar con la obesidad y el sobrepeso, ya que, según el doctor Andrés Sánchez Cantos, Jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Quirónsalud Marbella, “se ha demostrado que, en el 98% de las ocasiones, los tratamientos dietéticos son insuficientes, pues se produce una recuperación del peso perdido en la mayoría de los pacientes pasado un tiempo. Y no por falta de voluntad, sino por un tratamiento incorrecto”.

Técnicas y tratamientos de la Unidad Integral de la Obesidad
La unidad, al tener un equipo multidisciplinar, cuenta con una gran variedad de técnicas y tratamientos para poder personalizar el diagnóstico de cada paciente, y es que, según el doctor Javier Moreno Ruíz, responsable de Cirugía Bariátrica de los Hospitales Quirónsalud Málaga y Marbella, “la cirugía de la obesidad es el único procedimiento demostrado para reducir el exceso de peso de forma satisfactoria y a largo plazo, mejorando las enfermedades asociadas y la calidad de vida de los pacientes”.
El abordaje del tratamiento de la obesidad, sea cual fuere, debe llevar aparejado un control nutricional y psicológico cuyos objetivos aspiren a alcanzar una serie de logros globales, tanto a corto como a largo plazo. Por ello, la unidad cuenta con el apoyo de los servicios de Endocrinología y Nutrición y Psicología.
En cuanto a las técnicas utilizadas, el servicio de Aparato Digestivo realiza las técnicas más avanzadas y novedosas por vía endoscópica: el Método Apollo y el Balón Intragástrico. Estas dos técnicas permiten recuperar una vida normal a las 24 horas de su realización y no dejan cicatrices ni grandes incisiones, ya que se realizan por vía endoscópica a través de la boca y sin necesidad de incisiones externas.
Por otro lado, el servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo realiza la cirugía de la obesidad laparoscópica, uno de los mayores avances de la cirugía del siglo XX, para aquellas personas con un índice de masa corporal (IMC) de más de 40 o con uno inferior pero con enfermedades asociadas. Las técnicas más utilizadas en este caso son la gastrectomía vertical y el by-pass gástrico y, al realizarse por vía laparoscópica, aumentan la seguridad del paciente y disminuyen los dolores, las complicaciones y las molestias postoperatorias, a la vez que se produce una rápida recuperación de la función intestinal.
La gastrectomía vertical es una técnica restrictiva poco agresiva que no altera la fisiología del tubo digestivo ni la absorción de medicamentos. Consiste, describe el doctor Javier Moreno Ruíz, “en reducir la capacidad del estómago para contener alimentos, así el paciente tiene sensación de plenitud tras una ingesta pequeña de alimentos y, al reducirse la producción de grelina (hormona que controla el apetito y la sensación de saciedad), también notará una reducción del apetito”.
Por otro lado, el Bypass Gástrico consiste en reducir la capacidad gástrica creando un pequeño reservorio desde donde la comida se deriva directamente al intestino delgado. Así, “el paciente siente saciedad con menos comida y, al no pasar la comida por el duodeno, se produce una mala absorción del alimento”.
Esta técnica, el Bypass Gástrico, está recomendada a pacientes con un IMC inferior a 50 que tienen problemas de reflujo gastroesofágico, y sobre todo cuando existe diabetes asociada a la obesidad.

Diabetes y cirugía metabólica
También, para pacientes con obesidad y diabetes, se realiza la cirugía metabólica, ya que se ha demostrado que, después de las intervenciones de obesidad, muchos pacientes diabéticos mejoran sus niveles de glucosa en sangre, incluso en pacientes sin obesidad severa.

¿Qué comer después de la cirugía?
Durante las cuatro primeras semanas, el paciente debe tomar una dieta líquida y semilíquida en la que se incluyan suplementos alimenticios. Posteriormente, podrá tomar una dieta equilibrada y comer cinco veces al día, pero evitando las comidas fuera de horas.

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