Los expertos advierten sobre la importancia de la práctica y el cuidado de la actividad sexual

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Coincidiendo con San Valentín, el 14 de febrero se conmemora el Día Europeo de la Salud Sexual, cuyo objetivo es concienciar a la población sobre la importancia de la práctica y el cuidado de la actividad sexual. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud sexual como “un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad. Requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia”.
Nadie duda de los beneficios saludables del amor, el afecto y la intimidad sexual, aunque la capacidad y el disfrute de este tipo de relaciones se pueden ver mermadas por algunos trastornos, como infecciones de transmisión sexual (ITS), patologías cardiacas o crónicas, temor a un embarazo no deseado, disfunción, infertilidad, etc. Además, según señala el doctor Miguel Marcos, jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital Quirónsalud Málaga, “con frecuencia, las disfunciones sexuales son consecuencia de un problema de salud, como la diabetes, la hipertensión o alteraciones del ámbito emocional”.
Las cifras relacionadas con patologías contraídas por contacto sexual tampoco son muy halagüeñas, y es que un millón de personas contrae una ITS al día. Algunas ITS, como el herpes y la sífilis, pueden multiplicar el riesgo de contraer el VIH por tres o más. Las infecciones de transmisión sexual vienen registrando un preocupante y constante aumento en España, tanto es así que ya hay casos registrados de diversas ITS en menores de 15 años, mientras que el segmento de edad de 15-19 supera en varias de ellas a los mayores de 35 años.
Otras infecciones de transmisión sexual como el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el virus del papiloma humano (VPH), la clamidia o el herpes genital también presentan registros ascendentes, especialmente entre menores de 25 años, donde se concentra el 50% de los casos de ITS. Además, 290 millones de mujeres en el mundo están infectadas con el virus del papiloma humano (VPH), una de las ITS más comunes. Anualmente, la infección del VPH provoca 528.000 casos de cáncer cervicouterino y 266.000 defunciones.
Las infecciones de transmisión sexual no tratadas tienen repercusiones muy importantes en la salud general de la persona afectada, pudiendo incluso comprometer la vida del paciente. “En el caso de las mujeres, también afectan gravemente a su salud reproductiva, materna y neonatal, siendo la principal causa prevenible de infertilidad, además de multiplicar por 10 el riesgo de adquisición y transmisión del VIH”, advierte el doctor José Amores, co-responsable del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud Marbella.
Según el doctor Andrés Carlos López, jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud Málaga, “entre el 75 y el 80% de las mujeres y los hombres sexualmente activos -también afecta a los hombres, aunque gran parte de la sociedad lo desconoce- estarán en contacto con el VPH en algún momento de sus vidas, pudiendo llegar a desarrollar, en el caso de las mujeres, cáncer de cuello de útero, anal, vulvar y vaginal o, en el caso de los varones, cáncer anal, genital, de pene u orofaríngeo”.

Beneficios físicos y psicológicos del sexo
El doctor Andrés Carlos López apunta a “la prevención, el asesoramiento, la educación sexual o los sistemas de vigilancia y seguimiento” como las herramientas fundamentales para afrontar este tipo de complicaciones. En cualquier caso, siempre que alguno de los trastornos mencionados no lo impida, el ginecólogo hace hincapié en los múltiples beneficios de la práctica sexual sobre la salud, como el fortalecimiento del suelo pélvico, ya que “se trabajan los músculos que permiten el sostén del útero, la vejiga y el intestino. Un suelo pélvico cuidado nos proporciona placer, seguridad y calidad de vida; mientras que, si se debilita, surgen problemas como la incontinencia de orina, de gases, de heces, el descolgamiento de los órganos pélvicos o la dificultad para tener relaciones sexuales”.
Otro de los grandes beneficiados de la práctica sexual es el corazón. La actividad sexual tiene una relación inversamente proporcional con la presencia de enfermedades cardiovasculares. Un estudio publicado en The American Journal of Cardiology sentencia que los hombres que mantienen relaciones sexuales dos veces a la semana tienen el 50% menos de probabilidad de sufrir un infarto frente a los que practican sexo una vez al mes. Este tipo de ejercicio “disminuye el estrés y mejora la presión arterial, algunos de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares”, apunta el doctor Antonio Esteban, jefe del servicio de Cardiología del Hospital Quirónsalud Málaga.
Las ventajas también repercuten favorablemente sobre la piel, por el aumento de la hidratación; sobre el sistema inmune, evitando algunas enfermedades por el incremento en la producción de glóbulos blancos; o a nivel psicológico, por la segregación de hormonas que contribuyen a la felicidad o a un mejor descanso. Antonio de Dios, jefe del servicio de Psicología del Hospital Quirónsalud Marbella, recuerda que las emociones positivas son una fuente necesaria de bienestar e incluso facilitan el pensamiento creativo y la conducta encaminada hacia el éxito. En este caso, añade, “la liberación de hormonas, como endorfinas, oxitocina, serotonina y prolactina, actúan directamente sobre los circuitos de recompensa cerebrales y generan tranquilidad, euforia o incluso analgesia”.

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