El municipio de Monda ha iniciado un proceso de recuperación de su bosque mediterráneo en la zona recreativa de La Alpujata, con la colaboración de 22 familias de la escuela infantil municipal y alumnos de 4.º de Primaria del CEIP Remedios Rojo. Este viernes, se plantaron encinas y lentiscos, marcando el comienzo de la transformación de este espacio emblemático hacia su estado original como bosque mediterráneo.
La jornada, organizada por la Concejalía de Sostenibilidad, convirtió La Alpujata en un aula al aire libre. Los niños y niñas recibieron una explicación sobre las características de las especies que iban a plantar, así como instrucciones sobre la técnica adecuada de plantación y los cuidados necesarios para asegurar su crecimiento. Los hoyos fueron preparados con antelación, lo que permitió a los más pequeños concentrarse en el acto de plantar y en el aprendizaje que lo acompañaba.
Esta actividad forma parte de un proyecto de renaturalización más amplio que comenzó con la entresaca del pinar existente. Según la alcaldesa María Fernández, la historia de este arbolado es significativa: «La mayoría de los pinos que se encuentran en nuestros montes son el resultado de una reforestación realizada en los años 40 y 50, cuando los montes estaban muy deteriorados. El objetivo fue fijar el suelo y renaturalizar la zona, un proceso que ha alcanzado su culminación». La entresaca ha dado paso a la segunda fase: la plantación de especies autóctonas para restaurar la identidad ecológica del paraje.
Las implicaciones ambientales del proyecto son, según la alcaldesa, «inmensas». La conversión hacia el bosque mediterráneo permitirá la recuperación de la fauna autóctona asociada a estas especies, mejorará la biodiversidad de la zona y creará un paisaje más resiliente ante los riesgos que amenazan a los pinares densos, como los incendios forestales. Se prevé que la segunda fase de la repoblación se lleve a cabo el próximo otoño, cuando las condiciones climáticas sean más favorables para el arraigo de las nuevas plantas.
Un aspecto destacado de la jornada fue el vínculo personal que se estableció entre cada familia y su planta. Las familias de la guardería llevaron el nombre de sus hijos e hijas para identificar el árbol o lentisco que plantaron. Desde el Ayuntamiento se crearán placas nominativas para perpetuar este lazo. La concejala de Sostenibilidad, Candelaria Ruiz, expresó la importancia de esta decisión: «Queremos que esta relación con la planta perdure, que en el futuro el niño pueda venir y ver que aquel día plantó esa encina aquí. Es parte de la familia y de su crecimiento, tanto del árbol como del niño. Es un proyecto muy bonito».
La participación comunitaria fue fundamental en toda la iniciativa. Junto a las familias de la escuela infantil, más de treinta alumnos y alumnas de cuarto de Primaria del CEIP Remedios Rojo asistieron acompañados de su profesorado.
La alcaldesa destacó el protagonismo de los vecinos en esta repoblación, enviando un mensaje a la comunidad: «Observad quién está llevando a cabo esta repoblación: son los vecinos, las vecinas y los futuros habitantes de nuestro municipio, los niños. A través de esta actividad, se busca preservar el medio ambiente y que ellos sean, en definitiva, los garantes de que esta zona siga siendo un pulmón, un espacio que aporta vida y recreo para todos».
El Ayuntamiento de Monda enfatiza la importancia de cuidar y respetar el paraje de La Alpujata, un espacio natural que pertenece a toda la ciudadanía, y anima a todos a acompañar con el mismo cuidado el crecimiento de las plantas que han sido sembradas por los niños y niñas del municipio.