Marbella vivió una nueva edición de la Gala solidaria de la Global Gift Foundation. En esta XV edición se cambió de lugar, eligiendo el Beach Club Lucía( dependiente del Hotel Don Carlos Marbella ). Y volvieron a ser la anfitrionas de la noche María Bravo y Eva Longoria, las caras más visibles de una iniciativa surgida hace años en Marbella y que ayuda a la Asociaciones y niños con distintas discapacidades y vulnerabilidad.
Los fondos recaudados durante el evento serán destinados principalmente a Casa Ángeles. Este centro de día, fundado por María Bravo, trabaja con niños y jóvenes con necesidades especiales. Sus instalaciones ofrecen terapias especializadas, actividades educativas y programas de inclusión orientados a mejorar la autonomía y la calidad de vida de los usuarios y sus familias.
Global Gift Foundation desarrolla, además, proyectos relacionados con la salud, la educación, el empoderamiento y la inclusión social. La organización trabaja con niños, mujeres y familias vulnerables mediante iniciativas propias y colaboraciones con entidades de distintos países.

Alrededor de unos 300 invitados participaron en el evento. Muchos de ellos bien conocidos en el mundo del espectáculo y del famoseo. Entre otros, Bárbara Rey, el actor y modelo Iván Sánchez, el protagonista de la serie «Luis Miguel» Diego Bonela, Beatriz de Orleans, Loren Bernal, la actriz chilena Lucía Varela, Vicky Martin Berrocal, la cantante Melody o los influencers Lidia Torrent y Jaime Aistrain, el dúo de DJs Mestiza o el ex futbolista Bernd Schuster.
El premio especial que entrega cada año la Global Gift Foundation fue para el cantante mexicano Carlos Rivera. También estuvo Sophie Trudeau, filántropa y ex mujer del primer ministro de Canadá.
A destacar la subasta, con todo un profesional al frente de la misma, y con importantes regalos donados por particulare y empresas.

Según los estilistas el vestido de lentejuelas de Eva Longoria causó sensación. La actriz, productoria y empresaria apostó por un vestido de silueta columna completamente bordado con lentejuelas plateadas que capturaban la luz con cada movimiento. A primera vista, el diseño destacaba por su favorecedor escote de tirantes finos, pero era al girarse cuando revelaba su elemento más espectacular: una espalda completamente descubierta, sostenida únicamente por dos delicados tirantes negros que dibujaban una profunda «V» hasta la cintura. Un detalle que aportaba sensualidad al conjunto sin perder un ápice de elegancia.
La caída recta del vestido estilizaba la figura, mientras que el efecto espejo de las lentejuelas aportaba luminosidad sin necesidad de grandes volúmenes o aplicaciones. Una propuesta que demuestra que, cuando el patrón funciona, el brillo puede convertirse en el único adorno necesario. Y con un peinado de ondas suaves y un maquillaje natural.

**Fotos de la organización y video de M95 TV.-