**Por Marina Redondo Moreno.-
Hay una cuestión que, a mi juicio, merece una explicación. Un paciente con mpox permanece ingresado en la planta de Cardiología del Hospital Universitario Costa del Sol, en Marbella, mientras SATSE reclama que se ponga en funcionamiento la Unidad de Infecciosos del centro. La Junta de Andalucía asegura que se están aplicando las medidas establecidas y que no existe riesgo.
No me corresponde valorar la decisión clínica sobre el lugar de ingreso. Sí considero legítimo preguntarse por la situación de una unidad cuya puesta en funcionamiento reclama el sindicato de enfermería.
SATSE sostiene que la Unidad de Infecciosos fue inaugurada en marzo y que todavía no está operativa por falta de personal. La Administración sanitaria mantiene que se están aplicando las medidas correspondientes.
Ahí está, para mí, el verdadero asunto. No en cuestionar a los profesionales que están atendiendo al paciente, sino en conocer qué situación tiene actualmente esa unidad y qué recursos necesita para funcionar.
La ampliación del Hospital Universitario Costa del Sol fue inaugurada el pasado mes de marzo. A partir de ahí surge una pregunta razonable: ¿qué unidades están actualmente operativas y cuentan con los profesionales necesarios para desarrollar su actividad?
Y aquí entra también la política de personal del Servicio Andaluz de Salud. El SAS dispone de una Bolsa Única para la selección temporal de profesionales, con un procedimiento basado en los méritos y en un sistema de baremación.
Si la falta de personal es el motivo por el que, según SATSE, la Unidad de Infecciosos no está operativa, considero razonable conocer qué profesionales necesita actualmente y cómo se está intentando cubrir esa necesidad.
No hay datos que permitan afirmar que existan trabajadores concretos esperando una llamada para incorporarse a esta unidad. Por eso, no creo que debamos convertir esa posibilidad en una afirmación. Lo que sí merece una explicación es si existe una necesidad de personal que esté impidiendo su funcionamiento.
Porque una infraestructura sanitaria no funciona por el simple hecho de estar construida. Necesita profesionales, organización y recursos.
Tampoco creo que este debate deba dirigirse contra quienes están atendiendo al paciente. La Junta asegura que se están aplicando las medidas establecidas y que no existe riesgo.
Mi pregunta es otra: ¿cuál es hoy la situación de la Unidad de Infecciosos del Hospital Universitario Costa del Sol?
Si está operativa, sería razonable conocer qué actividad desarrolla. Si no lo está, también sería razonable saber qué falta para ponerla en funcionamiento y cuál es la situación de personal que, según SATSE, lo impide.
La ampliación de un hospital no termina el día de su inauguración. Su verdadero valor se comprueba cuando sus instalaciones están disponibles y cuentan con los profesionales necesarios.
Por eso, este caso debería servir para aclarar algo que va más allá de un ingreso concreto: si la Unidad de Infecciosos está disponible, qué actividad desarrolla actualmente y qué necesita para cumplir su función.