Pablo López regresó este jueves a Marenostrum Fuengirola para protagonizar uno de los conciertos más especiales de su carrera, dentro de la gira ‘El niño del espacio’. El artista, natural de Fuengirola, actuó por primera vez en el escenario Unicaja, saldando así la cita pendiente que mantenía con el público de su ciudad después de que una lesión muscular le obligara a aplazar el espectáculo previsto para el pasado 3 de julio apenas unos minutos antes de su comienzo.
El esperado reencuentro convirtió la noche en una de las más emotivas de la undécima edición de Marenostrum Fuengirola. Miles de personas acompañaron al cantante malagueño en un concierto marcado por la cercanía, la emoción y la complicidad con un público que, desde el primer momento, hizo sentir al artista que estaba actuando en casa.
Arropado por una cuidada producción y acompañado de su inseparable piano, Pablo López fue recorriendo algunos de los grandes éxitos que han definido una trayectoria que lo ha consolidado como uno de los artistas más respetados de la música española, alternándolos con las canciones de su trabajo más reciente.
Para abrir el concierto, a modo de introducción, los versos de ‘Cómo soy’ para presentar las canciones de su próximo disco ya auguraban lo que vendría durante la velada: un ramillete de canciones que viajaban directamente al corazón de los asistentes y del propio Pablo López.
«Es raro tocar mirando al balcón donde compuse muchas de las canciones con las que empecé en todo esto. Donde uno desarrolla un lenguaje, su casa, su lugar, siempre es difícil, pero estar aquí es un sueño hecho realidad», decía con la emoción a flor de piel antes de afrontar ‘La mejor noche de mi vida’, un tema que fue compuesto a la espalda de Marenostrum Fuengirola, en la playa de su ciudad.
La conexión con el público fue constante durante toda la noche. Cada interpretación encontró respuesta en un recinto completamente atento y respetuoso que coreó al unísono los grandes hits de Pablo López voz y lo llevó de la mano en un concierto de una intensidad poco habitual incluso para un escenario acostumbrado a las grandes citas musicales.
‘Lo saben mis zapatos’, ‘Tu enemigo’ o ‘Mama no’ fueron algunos de los temas más aplaudidos de la noche. Una noche que guardaba un momento de máxima emotividad y cercanía cuando bajó del escenario a cantar más cerca de los ojos atentos que no perdían detalle del espectáculo.
Con una carrera avalada por múltiples discos de platino, millones de oyentes y un repertorio que ya forma parte de la historia reciente del pop español, Pablo López volvió a demostrar que su mayor fortaleza reside en la honestidad con la que interpreta cada canción y en la capacidad de convertir un recinto con miles de espectadores en un espacio de absoluta cercanía.
Entre el repertorio no podía faltar ‘El patio’ y la larga ovación con la que el público despidió al artista puso el broche a una noche que quedará entre las más especiales vividas en Marenostrum Fuengirola. Más que un concierto, fue el esperado reencuentro entre el músico y su ciudad, y la confirmación de que algunas promesas, cuando nacen del corazón, siempre encuentran el momento de cumplirse.
–Música y solidaridad
Coincidiendo con esta cita tan especial, Fundación Unicaja y Marenostrum Fuengirola invitaron al concierto a voluntarios y personas atendidas por la Asociación Alhelí, dentro de la iniciativa solidaria ‘Fundación Unicaja Suena’.
Esta acción forma parte de la colaboración que ambas entidades mantienen para acercar la experiencia de la música en directo a colectivos vulnerables, facilitando su asistencia a algunos de los conciertos programados en Marenostrum Fuengirola. La iniciativa reafirma el compromiso compartido con la cultura como herramienta de inclusión social en un ciclo de conciertos que este año celebra su undécima edición.
**Fotos de la organización.-