Quirónsalud Marbella imparte una charla sobre la mediación como solución saludable y eficaz al conflicto

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La Unidad de Mediación del Hospital Quirónsalud Marbella, dirigida por la pedagoga y mediadora Catalina Bernaldo Quirós, organiza el jueves 24 de mayo, a las 18.30 horas en el salón de actos del Hospital Quirónsalud Marbella, la charla “Mediación: La solución saludable y eficaz al conflicto”, con acceso libre y gratuito a pacientes, familiares y público general interesado en el tema. La jornada se centrará en resolver las posibles dudas sobre las funciones de la mediación, cuándo acudir a consulta o por qué los conflictos nos limitan.

¿Qué es la mediación?
La mediación es un método para tratar tensiones y conflictos cuando los implicados son capaces de asumir la responsabilidad de la resolución del problema, pero encuentran dificultades para comunicarse y dialogar.
Está indicada para pacientes, familiares y cuidadores como un sistema de ayuda práctico para gestionar los conflictos interpersonales derivados de una situación de crisis, como puede ser una enfermedad u otra situación que implique la necesidad de realizar cambios y ajustes en las relaciones con familiares y personas cercanas.
El hecho de que ellos mismos negocien y decidan con autonomía, exige ausencia de psicopatología (caso que se trataría en terapia psicológica) y neutralidad por parte del mediador. “Los acuerdos alcanzados en mediación son más personalizados y fáciles de sostener en el tiempo que los impuestos por terceros”, asegura Catalina Bernaldo Quirós, responsable de la Unidad de Mediación.

¿Cuál es la función del mediador?
La falta de acuerdo proviene de problemas de comunicación relacionados con diferentes percepciones sobre una misma situación. “El mediador es el profesional capaz de identificar rápidamente estas diferencias, neutralizar las luchas de poder y acompañar a los afectados en la negociación para que puedan llegar a un acuerdo”, explica la mediadora. El mediador ayudará, a través de una serie de pasos, a “redefinir los problemas, generar alternativas de solución y evaluar los posibles resultados superando los bloqueos”. Facilitará y moderará el diálogo y será el encargado de redactar el acuerdo, siendo los afectados los artífices y responsables de su contenido.
“Además, el proceso ayuda a visualizar la situación deseada, crear nuevos vínculos para alcanzarla, repasar las estrategias con las que prevenir y solucionar problemas o decidir si conviene contar con la ayuda de un psicólogo”, anima Catalina Bernaldo.
Con una media de tres sesiones conjuntas se alcanzan acuerdos parciales o totales y, aunque no siempre se consigue llegar a acuerdos, “siempre, en todos los casos, se aprenden habilidades comunicativas y relacionales”.

Beneficios de la mediación
A pesar de que es un procedimiento que se utiliza en una situación negativa, puesto que es necesario ante un problema, se trata de un proceso saludable que “reduce el daño emocional y evita traumas psicológicos”.
La mediación, además, es un método eficiente, pues busca el consenso y la cooperación como “alternativa al litigio judicial, ahorrando tiempo y dinero a los afectados”.
¿Cuándo recurrir a la mediación?
Desde la Unidad de Mediación del Hospital Quirónsalud Marbella se aconseja afrontar el conflicto de manera saludable y recurrir a la mediación en cuanto se sea consciente de que las discusiones no sirvan para solucionar el problema. “Hablad con la otra parte y proponedle esta opción, no dejéis el tiempo pasar ni os desgastéis. Son muchos los disgustos, el tiempo, e incluso el dinero que podéis ahorrar”, sugiere Catalina Bernaldo.
En el caso de las mediaciones para organizarse de cara a afrontar un proceso clínico, es conveniente acudir también cuanto antes, una vez que su médico haya facilitado la suficiente información sobre el diagnóstico y el tratamiento.

¿Por qué los trastornos psicológicos y los conflictos nos limitan?
• El paciente necesita ayuda para mantener unos hábitos saludables y sobrellevar el estrés que genera la enfermedad. En mediación recibirá ayuda para priorizar las nuevas necesidades y organizarse para cubrirlas, repasará los recursos con los que cuenta para controlar emociones y pensamientos derivados del afrontamiento de la enfermedad y valorará la conveniencia de aprender nuevas técnicas o acudir a terapia psicológica.
• El paciente necesita ayuda para afrontar los cambios laborales, familiares o en la pareja que pueda suponer una enfermedad. Puede pasar, por ejemplo, que los pacientes sientan comodidad solo cuando les cuida su pareja, que sea difícil para los padres aceptar la ayuda de sus hijos ya adultos, que los hijos adultos no quieran depender de sus padres para su cuidado o, tal vez, quienes cuidan al enfermo pueden tener ellos mismos problemas de salud.
• La persona que cuida al paciente necesita ayuda para cuidar de sí misma y cuidar lo mejor posible al enfermo. Independientemente de la función de la persona que tiene que cuidar al enfermo, es muy común sentir confusión y tensión. Es importante que pueda compartir sus sentimientos y encontrar ayuda cuando la necesite. La mediación ayuda a organizarse mejor: analizar honestamente lo que puede y no puede hacer y cuáles son las tareas que puede delegar o compartir con otros, así como determinar las rutinas que se adaptan mejor tanto al paciente como al cuidador.