Salud Mental Comunitaria de Marbella y el Hospital Costa del Sol ponen en marcha un procedimiento de prevención y abordaje de la conducta suicida

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La unidad de Salud Mental Comunitaria (USMC) Marbella-Albarizas, a través de su Programa de Enlace y el Hospital Costa del Sol han puesto en marcha un procedimiento para la prevención y el abordaje de la conducta suicida a través del cual se establecen el conjunto de actuaciones a seguir en el proceso, coordinación y manejo clínico de pacientes con conducta suicida que acuden a Urgencias o están ingresados en este hospital. El objetivo es reducir la variabilidad clínica y homogeneizar el plan de intervención y así mejorar su seguridad y calidad asistencial.

Durante el año 2018, se atendieron un total de 285 pacientes con tentativa autolítica, lo que supone un 38% del total de las urgencias psiquiátricas atendidas.

Este procedimiento se incluye en el seno del Programa Internivel (hospitalario-ambulatorio-atención primaria) de Prevención e Intervención Intensiva en Conducta Suicida ‘Programa Cicerón’ que se puso en marcha en febrero de 2018 con el objetivo de ofrecer la mejor atención sanitaria a los pacientes con conductas suicidas en esta área de influencia. En éste se definió como línea estratégica prioritaria la creación de este protocolo y que, como novedad, no sólo abarcara la respuesta en el servicio de Urgencias sino que también estableciera las pautas a seguir en las unidades de hospitalización. Se trata de asistir de forma coordinada y homogenizada, tanto a los usuarios que acudan al área de Urgencias y Cuidados Críticos con demanda de conducta autolítica (ideación y/o tentativa autolítica), como a los pacientes hospitalizados en cualquiera de las unidades o servicios y que manifiestan riesgo suicida, bien por ingreso tras tentativa realizada o porque durante el transcurso de un ingreso complicado manifiesten ideas autolíticas.

El objetivo final de este procedimiento o plan normalizado de trabajo es el de realizar una prevención indicada que posibilite la disminución en la epidemiología de la conducta suicida, incluyendo además, acciones para la detección precoz y garantizar la continuidad asistencial. Al alta hospitalaria, los pacientes se marchan con una cita programada con sus respectivas unidades de salud mental de referencia para iniciar un seguimiento y/o tratamiento si persiste el riesgo de autolisis. Con esta actuación preventiva se minimizan las posibles pérdidas de casos, ofertando una intervención especializada adaptada a cada nivel de riesgo. En los casos graves donde persiste la intencionalidad suicida, existe la posibilidad de programar un ingreso en la unidad de hospitalización de Salud Mental del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga (HUVV).

Para la puesta en marcha de este procedimiento se ha creado un grupo de trabajo multidisciplinar con perfiles de diferentes categorías de las unidades de Urgencias, de las distintas plantas de hospitalización, de Calidad y profesionales de Salud Mental- del Programa de Enlace de Salud Mental del Hospital Costa del Sol (adscritos a las USMC de Marbella, dependiente de la Unidad de Gestión Clínica de Salud Mental del HUVV)- que han trabajado en cada una de las revisiones hasta acordarse el procedimiento final. Éste ha sido coordinado por el psicólogo clínico y responsable del Programa de Prevención e Intervención Intensiva del Suicidio, Miguel Guerrero. Además, se ha implicado a todos los profesionales sanitarios y dispositivos de atención hospitalaria con especial énfasis de los servicios del hospital de Urgencias y Cuidados Críticos, Cuidados Intensivos, Traumatología, Aparato Digestivo y Medicina Interna por ser las áreas con más incidencia de hospitalizaciones de pacientes con conducta suicida.

El procedimiento está estructurado en ocho capítulos e incluye las acciones a tener en cuenta desde que el paciente accede al hospital, dando respuesta a los profesionales en los distintos niveles de actuación: prevención, asistencial e investigación. Incluye tareas y competencias clínicas necesarias y específicas para realizar un triaje adecuado de estos pacientes en el servicio de Urgencias por parte de la enfermería, una valoración médica por parte del facultativo de esta unidad; y una exploración y evaluación específica por parte del especialista en Salud Mental que atiende al paciente tras la valoración del médico/a. Además, medidas que optimizan el informe clínico, el proceso de alta hospitalaria y recomendaciones preventivas tras la misma. Igualmente se recogen acciones para mejorar la atención al paciente hospitalizado (bien tras un intento suicida o bien por manifestar ideas autolíticas durante el ingreso). Por último, se detallan estrategias para mejorar la evaluación, comunicación e intervención sanitaria de estos pacientes que se encuentran en una situación de alta vulnerabilidad emocional.

Para finalizar de implementar este procedimiento se va a poner en marcha en el último trimestre de este año, un programa de formación que será impartido por el responsable del Programa Cicerón, y que está dirigido a todos los profesionales implicados en el manejo de estos pacientes en cualquier punto del proceso de atención. Se trata de que todos ellos conozcan el protocolo para poder abordar las tareas específicas a llevar a cabo en cada espacio y estén formados para la detección, valoración, prevención e intervención ante las conductas suicidas.