Hay noches que terminan con un aplauso. Y luego está la de anoche, que terminó con Sergio Dalma parando el tiempo sobre el escenario de Starlite Occident para hacer subir con él a Sandra García-Sanjuán — el gesto que convirtió el cierre de su concierto en el momento más recordado de la velada, y que resume mejor que ninguna otra cosa lo que significa esta Cantera: un lugar donde el artista y su anfitriona comparten, literalmente, el mismo escenario.
Fue el broche final a una noche que el propio Dalma había prometido como «un viaje de recuerdos, de sensaciones a través de las canciones». «Una canción ya nos marca desde que nacemos. No, mejor dicho, en el vientre de nuestra madre ya nos ponen una canción, ¡pa!, y es para toda la vida», confesó el artista nada más salir a escena, en su tercera visita a Starlite Occident. Durante más de dos horas, la Cantera se convirtió en un viaje compartido por la memoria colectiva — los seiscientos sin aire acondicionado, los festivales en blanco y negro vistos en familia, las discotecas de hombreras y pantalones de campana que Dalma resucitó entre risas y complicidad: «Esta noche en Starlite Occident ¡vuelven las hombreras! Esta noche en Marbella ¡vuelven los pantalones de campana!»

-UNA NOCHE DE CONEXIONES INESPERADAS
Entre los momentos más celebrados de la velada, Dalma bajó del escenario para cantar «Rumore» en medio del público, en un gesto que solo el formato íntimo de Starlite Occident permite. El repertorio también tendió puentes con otros artistas que han pasado por la Cantera esta temporada: Dalma versionó «Volare», el clásico que Gipsy Kings hicieron suyo en su paso por Starlite Occident a principios de julio, y «Baila Morena», de Zucchero, en un homenaje construido especialmente para la ocasión. «Una canción que huele a mar. Una canción que nació en La Puglia, en Italia… Espero que os guste y que nos ayudéis a cantar», adelantó el cantante antes de interpretarla.
La noche tuvo también un momento de intimidad especial cuando Dalma dedicó una canción de Pablo Alborán al público, reflexionando sobre el poder de la música para acompañar los momentos difíciles: «A veces la música, una canción, puede resultar terapéutico. Todos tenemos un bache, una enfermedad, y a veces nos puede acompañar, nos puede aliviar.»
-EL AGRADECIMIENTO A LA FAMILIA STARLITE
Antes del cierre, Sergio Dalma detuvo el show para dedicar un aplauso a todo el equipo de Starlite Occident por sus 15 años de historia: «Un fuerte aplauso por estos 15 años y daros la enhorabuena a todo el equipo de Starlite por estos 15 años de festival. A toda la gente de seguridad, a toda la gente de las barras, gente de las cámaras, de la realización, a todos ellos un fuerte aplauso.» Tuvo palabras para cada uno de los músicos que le acompañan sobre el escenario —Oliver Martín, Dani Colador, Arturo Ruiz, Javi Alta y Esdras Boyajian—, así como para el equipo técnico y de producción, entre ellos Diego García, Alberto Romo y Anxo García.
Y entonces llegó el gesto que todo el público llevará consigo: Dalma detuvo la música, buscó con la mirada a Sandra García-Sanjuán entre el público, y la invitó a subir con él al escenario — el aplauso más largo y sentido de toda la noche, para la mujer que hace quince años decidió construir, piedra a piedra, el lugar que anoche volvió a demostrar por qué artistas de la talla de Sergio Dalma eligen volver una y otra vez.
Con «Bailar Pegados» y «Galilea» como colofón, Dalma se despidió de un público entregado con una frase que resume la esencia de su relación con Starlite Occident: «Marbella, hasta siempre.»
**Fotos de la organización.-