
Nueve años después de su primera actuación en Marenostrum Fuengirola, Sting regresó anoche al recinto fuengiroleño para presentar “Sting 3.0”. Su vuelta adquiere un significado especial para la historia del ciclo de conciertos, ya que Sting fue el primer gran artista internacional que marcó un antes y un después en la trayectoria del recinto, abriendo una nueva etapa y contribuyendo a consolidar su proyección. Casi una década después, el músico británico volvió al mismo enclave con una propuesta que reduce la formación a tres músicos y sitúa en primer plano aquello que ha definido buena parte de su carrera: las canciones, la interpretación y la complicidad sobre el escenario.
El dúo irlandés, Dea Matrona, fueron las encargadas de empezar la velada con su rock clásico acompañadas de sus guitarras y una actitud que hizo que todos los asistentes no pudieran evitar moverse al ritmo de sus canciones dejando el entorno perfecto para la actuación de Sting.
La llegada de Sting confirmó desde los primeros minutos la filosofía que da nombre a esta nueva etapa. Junto al guitarrista Dominic Miller, compañero fundamental en su trayectoria durante décadas, y el batería Chris Maas, el británico construyó un directo inigualable. Las canciones adquirieron una fuerza especial sobre el escenario, con un público que respondió desde los primeros temas, manteniendo la atención del recinto fuengiroleño en todo momento.

A lo largo del concierto, el artista alternó distintas épocas de su repertorio, enlazando la energía de los temas que marcaron su etapa al frente de The Police con algunas de las composiciones más reconocibles de su carrera en solitario. Su voz mantuvo el centro de un espectáculo en el que los asistentes lo acompañaron coreando sus letras.
«Gracias, Fuengirola, por estar hoy aquí, me hace mucha ilusión volver, ¡espero que lo hayáis disfrutado tanto como nosotros!»- se dirigió el cantante agradecido a sus fans a modo de despedida.
El regreso de Sting a Marenostrum Fuengirola, nueve años después de una primera visita que marcó un punto de inflexión en la historia del recinto fuengiroleño, confirmando la vigencia de un repertorio que continúa formando parte de la memoria de muchas personas. Con la solidez de Dominic Miller y Chris Maas y un formato que devolvió todo el protagonismo a la música que ha marcado generaciones, “Sting 3.0” cerró una noche especialmente significativa para Marenostrum Fuengirola.
**Fotos de la organización.-