Los especialistas advierten a los alérgicos que no bajen la guardia en las comidas navideñas

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Llegan las Navidades, y con ellas una época de excesos en el capítulo alimentario: se come más cantidad de comida en casa, se come más veces fuera, se interacciona con los familiares y compañeros de trabajo, y en multitud de casos se descuidan los hábitos alimenticios que hacemos durante el resto del año. Aunque hoy en día los restaurantes tienen en sus cartas menús especiales y etiquetados específicos para personas con alergia, los especialistas advierten de que deben ser estas las que avisen de las mismas para no terminar en el Servicio de Urgencias durante estas fiestas.
Como explica el doctor Ignacio García Núñez, especialista en Alergología de los hospitales Quirónsalud Campo de Gibraltar y Córdoba, “todo paciente con alergia alimentaria debe tener especial cuidado con los alimentos que ingiere durante estas fiestas: debe leer muy bien los etiquetados para evitar la posible ingesta de trazas o del alimento en sí en las comidas caseras, y siempre preguntar los ingredientes que llevan los platos que va a comer en los almuerzos y cenas fuera de casa, sobre todo en lo referente a salsas, rellenos, dulces, etc.“ “Lo ideal”, continúa el especialista, “sería avisar al lugar donde se va a ir a comer sobre la alergia alimentaria que presenta, de cara a que le pudieran hacer un plato sin ese ingrediente. En caso de una improvisación, mi recomendación es siempre preguntar los ingredientes, y, si se tiene alguna duda, no tomar dicho plato y pedir otro del cual no se tengan dudas de tolerancia”.

Estas medidas también se pueden aplicar a los pacientes con sospecha de alergia alimentaria que no han sido todavía estudiados por el motivo que sea.
Lo mismo ocurriría con los pacientes con intolerancias alimentarias -gluten, lactosa, fructosa, sorbitol, etc.-, los cuales también deben informar de su intolerancia antes de comer, ya que, aunque la reacción no va a ir más allá, también pueden terminar antes la velada por un cuadro digestivo como diarreas, vómitos o dolor abdominal tipo retortijón. Por el contrario, una reacción alérgica puede variar desde picor de boca o dolor de estómago continuo a cuadros como urticaria, hinchazón de alguna parte o todo el cuerpo, tos, ahogo, pitos, mareos, pérdida de conocimiento e incluso la muerte.

Volviendo a las alergias alimentarias, el doctor García Núñez recuerda que existen los autoinyectores de adrenalina como herramienta sencilla, útil y rápida de salvar la vida ante una reacción anafiláctica por ingesta de algún alimento “prohibido”. Los autoinyectores de adrenalina son dispositivos pequeños -de un tamaño similar al de un puro- de muy fácil uso que como apunta el doctor, deberían ser llevados por todo paciente que ha sufrido un episodio moderado-grave tras la ingesta de un determinado alimento.
Por todo lo expuesto, toda persona con alergia alimentaria más o menos grave, debería controlar lo que come en estas fiestas, para evitar sobresaltos y disfrutar de unas buenas Navidades.