La dársena del Real Club Náutico de Cádiz acogió los pasados 17 y 18 de octubre la III Gran Regata Timón de Roche – Memorial Javier Vallejo «Mazinger», dos jornadas en las que la competición, la amistad y la emoción se dieron la mano para rendir homenaje al recientemente fallecido regatista gaditano.
Esta tercera edición tuvo un significado muy especial. Pepe Ruiz, conocido en el mundo de la vela como «El Hijo del Viento» y propietario del restaurante Timón de Roche, decidió trasladar expresamente su regata al Real Club Náutico de Cádiz para homenajear a su amigo Javier Vallejo, «Mazinger», un regatista que llevó con orgullo el nombre de su club y de la ciudad de Cádiz por los campos de regatas de todo el mundo.
La iniciativa reunió a once patrones de la clase de vela radiocontrol DF65, además de numerosos socios del club, familiares, amigos y aficionados que quisieron compartir este encuentro tan especial.
La organización técnica corrió a cargo de RCSOTOGRANDE, que también puso varias embarcaciones a disposición de los asistentes para que los socios y aficionados pudieran experimentar de primera mano las sensaciones de la vela radiocontrol.

–Nueve mangas y un campo de regatas que no dio tregua
Las condiciones meteorológicas pusieron a prueba la habilidad de los once participantes. Los vientos suaves de componente sur y sureste, acompañados de continuos roles, convirtieron cada manga en un auténtico desafío táctico. Pese a las dificultades, el comité consiguió completar nueve pruebas a lo largo de las dos jornadas.
Especialmente significativa fue la presencia en el comité de regatas de Juan Castañeda, Alfonso Díaz Canel y Carlos Corral, grandes amigos de Mazinger, que quisieron participar de forma completamente desinteresada en este homenaje.
Su implicación fue uno de los mejores regalos que podía recibir la memoria de Javier Vallejo: sus amigos, una vez más, reunidos alrededor de un campo de regatas.
–Arnaldo Brito se impone tras una intensa batalla con Pepe Ruiz y Guillermo Puche
En el plano deportivo, Arnaldo Brito, patrón del ABM YACHT SUPPORT, tomó la iniciativa desde la primera manga, mostrando una gran consistencia en unas condiciones de viento especialmente complicadas.
Sin embargo, la victoria estuvo lejos de ser un paseo. Pepe Ruiz, a bordo del TIMÓN DE ROCHE, y Guillermo Puche, patrón del INALEC, mantuvieron la presión sobre el líder durante buena parte de la competición, protagonizando las habituales batallas entre tres de los patrones más competitivos de la flota.
Tras las nueve mangas disputadas, Arnaldo Brito consiguió adjudicarse el oro, seguido de Pepe Ruiz con la plata y Guillermo Puche, que cerró el podio con el bronce.
Mención especial merece Félix Pérez, que se mantuvo muy cerca de los puestos de honor y llegó a disputar las posiciones de podio en distintos momentos de la regata.
También destacó la buena actuación de Borja Melgarejo, patrón del MIDAS, que supo desenvolverse en un campo de regatas donde cada rol de viento podía cambiar por completo el orden de llegada.
A destacar el buen papel de los seis barcos de Sotogrande, al margen del triunfo de Arnaldo Brito. Fue tercero Guillermo Puche, séptimo Luis Solano, octavo Pepe Chaves, noveno Paco Gil y décimo Juan Bilbao.
–Un remolcador, bocinazos y un gesto para el recuerdo
No todos los momentos memorables tuvieron lugar entre las boyas. Uno de los episodios más sorprendentes de las jornadas lo protagonizó Alejandro Gratacós, quien, a bordo de un remolcador en la bocana del club, realizó una llamativa exhibición de maniobras y toques de bocina que impresionó al numeroso público presente.
Un gesto singular que se sumó a los muchos detalles de cariño y reconocimiento hacia Mazinger que se sucedieron durante el fin de semana.
–Una entrega de premios en la que la emoción fue la protagonista
El almuerzo y la entrega de premios celebrados en las instalaciones del Real Club Náutico de Cádiz pusieron el broche final a dos jornadas difíciles de olvidar.
El acto, que reunió a numerosos asistentes, estuvo presidido por Miguel Ramos, figura emblemática del club gaditano y amigo de Javier Vallejo.
Pero el momento más emotivo llegó con la entrega de los trofeos de la Gran Regata Timón de Roche, que corrió a cargo de Bea, Rafa y Juanlu, hermanos de Mazinger.
Su presencia convirtió la ceremonia en mucho más que un reconocimiento a los resultados deportivos. Fue también una muestra del cariño, el respeto y la admiración que Javier Vallejo despertó entre quienes compartieron con él tantos años de navegación y amistad.
–Mucho más que una regata
La III Gran Regata Timón de Roche quedará en el recuerdo como una edición diferente, en la que el resultado deportivo pasó a un segundo plano frente al verdadero motivo que reunió a todos en Cádiz.
Desde la organización se quiere expresar un especial agradecimiento al Real Club Náutico de Cádiz, por acoger este memorial; a Juan Castañeda, Alfonso Díaz Canel y Carlos Corral, por su desinteresada participación en el comité de regatas; y muy especialmente a la familia de Javier Vallejo, cuya presencia dio un significado aún mayor al encuentro.
Asimismo, se reconoce la iniciativa de Pepe Ruiz «El Hijo del Viento», que hizo posible que la tercera edición de su regata se convirtiera en un homenaje a la altura del cariño que todos sentían por Mazinger.
La vela tiene esa capacidad especial de unir a las personas mucho más allá de la competición. Y durante este fin de semana, en la dársena del Real Club Náutico de Cádiz, quedó demostrado que algunas amistades y algunos nombres permanecen para siempre ligados al mar.
Porque hay regatistas que ganan trofeos y otros que, además, dejan una huella imborrable en quienes tuvieron la suerte de navegar a su lado. Javier Vallejo «Mazinger» fue, sin duda, uno de ellos.
**Fotos de StraitMagazine.-