Deluca evoluciona y da paso a Sartori, una nueva trattoria italiana situada en Gourmet de El Corte Inglés de Puerto Banús. El cambio supone una evolución del restaurante y de su manera de entender la cocina: la pasta fresca sigue ocupando un lugar esencial, pero se integra ahora en una carta más amplia que permite recorrer otros registros de la mesa italiana, desde los antipasti y las focaccias hasta las pizzas y diferentes platos de cocina.
Sartori mantiene uno de los pilares sobre los que se construyó Deluca: la pasta continúa siendo fresca y se elabora artesanalmente cada día en el propio restaurante. Ese trabajo diario permanece en el centro de la cocina, pero deja de definir por sí solo toda la oferta.
La nueva carta amplía el repertorio y plantea una forma diferente de sentarse a la mesa, con más posibilidades para compartir, combinar platos y construir una comida completa. La transformación responde así a una evolución natural del proyecto. Deluca nació alrededor de una especialización muy concreta y reconocible. Sartori recoge ese conocimiento y lo incorpora a una trattoria donde la pasta convive con otros platos y elaboraciones de raíz italiana.
-La pasta permanece, la mesa se amplía
La sección de pasta sigue mostrando el trabajo artesanal que ha caracterizado al restaurante. Cada día se elaboran en el propio espacio diferentes formatos, rellenos y
preparaciones, con platos como los ravioli de ricotta y espinacas con tomate San Marzano, parmesano y albahaca; los triangoli rellenos de calabaza asada, mascarpone y parmesano con mantequilla de salvia; o los cappelletti de cordero, almendra y ciruela con mantequilla de hierbas y su jugo.
A ellos se suman los rigatoni con pesto verde de pistachos y corazón de burrata, los pappardelle con ragú tradicional y parmesano o los tagliolini con carabinero, tomate, ajo asado, albahaca y peperoncino. La lasaña, elaborada con ragú, láminas de pasta y bechamel, completa una sección que continúa teniendo peso propio dentro de Sartori.
La principal diferencia está en lo que sucede alrededor de esa pasta. La nueva carta permite comenzar con un aperitivo o varios antipasti, continuar con pasta o pizza y acercarse también a platos de cocina que hasta ahora no formaban parte del repertorio del restaurante.
Entre los antipasti aparecen referencias reconocibles de la cocina italiana como el vitello tonnato, la parmigiana di melanzane, la panzanella o la burrata con caponata de berenjena, pesto rojo y rúcula, junto a otras elaboraciones como el carpaccio de solomillo o una focaccia de cecina de León, mozzarella y trufa.

-De la especialización a la trattoria
La incorporación de las pizzas es otra de las novedades que definen esta nueva etapa. La carta parte de elaboraciones como la Margarita y desarrolla distintas combinaciones con prosciutto cotto, mortadella y pesto de pistacho, caponata de berenjena, spianata calabrese o gorgonzola, mascarpone y pera.
Sartori amplía además el recorrido hacia una sección de cocina con platos como el pollo coquelet asado al limón con patata baby y bimi, el bacalao a la puttanesca con polenta, la milanesa de ternera acompañada de tagliolini con mantequilla de limón o un falso risotto de grano de orzo, espárrago verde y carabinero.
El resultado es un restaurante que deja atrás una estructura centrada casi exclusivamente en la pasta para adoptar una lógica de trattoria más amplia. La evolución no supone abandonar el oficio desarrollado durante la etapa anterior, sino utilizarlo como punto de partida para construir una carta con más registros y una manera más abierta de relacionarse con la cocina italiana.
-Una nueva identidad para una nueva etapa
El cambio de Deluca a Sartori se refleja también en una nueva identidad de marca. Sartori toma referencias del imaginario italiano y de la cultura de la mesa para construir un lenguaje más cálido, cercano y contemporáneo.
La marca resume esa manera de entender el restaurante bajo el lema “La vita, a tavola”, una invitación a recuperar la mesa como lugar para compartir y a entender la trattoria desde una perspectiva actual, informal y vinculada al disfrute cotidiano.
Con Sartori comienza así una nueva etapa en Puerto Banús. La pasta fresca elaborada artesanalmente cada día permanece como parte fundamental de su identidad, pero deja de estar sola: alrededor de ella crece ahora una carta que permite explicar el restaurante desde una idea más amplia de la cocina y de la mesa italiana.