Hay citas que marcan el inicio oficial del verano, y la reapertura de Escondido es, sin duda, una de ellas. El rooftop de Kimpton Los Monteros vuelve a elevarse sobre el horizonte marbellí para redefinir el arte del tardeo. Más que una terraza, Escondido es un estado mental: es el eco de los mejores DJ sets fundiéndose con el salitre, el primer chapuzón en la infinity pool al caer el sol y esa vibración eléctrica que solo ocurre cuando Marbella se viste de atardecer. Es el lugar donde el tiempo se detiene, pero el ritmo nunca para.
Bajo la dirección del chef malagueño José Carlos García, que cuenta con una estrella Michelin, la carta de Escondido propone un viaje que el propio chef llama «dieta Mexiterránea». Se trata de una fusión honesta entre la cocina de México y los productos de nuestra tierra, como el atún de almadraba o el aguacate de la Axarquía, pero con un enfoque más ligero y saludable. García busca que el comensal disfrute sin sentirse pesado, porque como él mismo dice: “La verdadera longevidad es terminar de cenar en este rooftop y sentirte con energía para disfrutar de la noche, no con la pesadez de una digestión difícil. Es comer para vivir mejor, disfrutando más”.

La oferta gastronómica se despliega a través de los «antojitos», pequeños bocados diseñados para ser informales y compartidos, donde el producto de la lonja y el mercado es el protagonista absoluto. En la mesa, esto se traduce en platos que combinan la esencia andaluza con matices mexicanos, como la tostada de atún rojo con mayonesa de cilantro y crema de aguacate de la Axarquía, o el taquito de patata con chorizo, una receta que el chef define como auténtica y divertida. Desde los refrescantes aguachiles de tomate que acompañan a las ostras hasta los totopos con queso payoyo o los ceviches de vieiras servidos en lima, cada plato busca potenciar el sabor sin «maquillarlo», utilizando el maíz como una alternativa saludable y crujiente que no enmascara el producto.
La experiencia se completa con una coctelería de autor donde cada trago cuenta una historia inspirada en la mitología mexicana. Estas creaciones originales son el complemento ideal no solo para acompañar los bites del restaurante, pero también, esos atardeceres espectaculares de verano. Desde cocteles como el Quetzal Blaze, un tiki floral con ron oaxaqueño Paranubes y fruta de la pasión, o el Xocome, una explosión frutal inspirada en la diosa del placer que combina vodka Grey Goose con fresas. Para los amantes de los sabores con carácter, el Ah Mun rinde tributo al dios del maíz con tequila Patrón Silver, licor de tepache y jengibre. Junto a estos tesoros, la barra ofrece clásicos con alma mexicana, desde Margaritas y Palomas hasta el sorprendente Espresso Mexican (un carajillo mexicano) conformando una selección cuidada para los paladares más puristas.

Una inauguración a la altura
Para celebrar esta reapertura por todo lo alto, se organizó un cóctel exclusivo que no quisieron perderse algunas de las caras más influyentes de la moda, la gastronomía y el estilo de vida actual. Entre risas, música en directo y los primeros brindis de la temporada, los invitados pudieron disfrutar en primicia de un ambiente que ya confirma a Escondido como el place to be indiscutible de Marbella.
Escondido es, en esencia, un estado mental de libertad donde la sofisticación con mucha personalidad. Con música en vivo y una energía que se transforma del día a la noche, este rooftop invita a perder el miedo a probar y a dejarse llevar por una fusión donde el producto local define el carácter de una propuesta ligera y vibrante. Es, como bien define José Carlos García, el lugar ideal para aquellos que buscan «comer con el alma ligera» mientras el sol se oculta sobre el Mediterráneo.