El crecimiento residencial de la Costa del Sol occidental continúa avanzando hacia Manilva, que se está consolidando como la extensión natural del eje formado entre Marbella y Estepona. En este contexto de expansión, Taylor Wimpey España refuerza su apuesta por el municipio con Grand Bay, una promoción de 153 viviendas próxima a Sotogrande, en un mercado donde el precio de oferta de la vivienda ha aumentado un 15% durante el último año.
El precio de oferta de la vivienda en Manilva alcanzó en junio los 3.106 euros por metro cuadrado, lo que representa un incremento interanual del 15% y sitúa al municipio en máximos históricos, según los últimos datos de idealista/data. La subida supera la registrada durante el mismo periodo en Estepona, donde los precios aumentaron un 10,8%, y prácticamente duplica el crecimiento de Marbella, situado en el 7,6%.
A pesar de esta evolución, Manilva mantiene precios más competitivos que los principales destinos residenciales de su entorno. El precio medio de oferta se sitúa un 19% por debajo del de Sotogrande, donde alcanza los 3.842 euros por metro cuadrado; un 28% por debajo de Estepona, con 4.329 euros por metro cuadrado, y un 45% por debajo de Marbella, donde supera los 5.600 euros por metro cuadrado.
Esta diferencia, unida a su ubicación entre la Costa del Sol y el Campo de Gibraltar, permite a Manilva avanzar como alternativa dentro de un mercado residencial cada vez más amplio. Taylor Wimpey España se posiciona en este nuevo eje con Grand Bay, una promoción situada en Bahía de las Rocas que reúne 153 apartamentos y áticos de dos y tres dormitorios, para la que ha hecho una inversión de 63 millones de euros.
La transformación inmobiliaria del municipio coincide también con una evolución demográfica significativa. La población de Manilva ha crecido un 25,2% durante la última década y alcanza actualmente los 18.044 habitantes, según el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía. De ellos, 7.047 son residentes extranjeros, alrededor del 39% del total, lo que evidencia el carácter internacional adquirido por la localidad.
Reino Unido constituye la principal procedencia de esta población extranjera y representa el 32,4% de los residentes foráneos. Esta composición sitúa a Manilva entre los municipios costeros con una mayor presencia internacional y amplía su dimensión más allá de la actividad vacacional.

Grand Bay contará con piscinas y amplias zonas ajardinadas dentro de una urbanización cerrada
“Manilva reúne unas condiciones especialmente atractivas dentro de la evolución que está experimentando la Costa del Sol occidental. Su proximidad a Sotogrande, la conexión con servicios internacionales y la posibilidad de acceder a vivienda de nueva construcción con precios todavía más competitivos explican su creciente protagonismo”, señalan desde Taylor Wimpey España.
El dinamismo residencial se apoya, además, en una oferta de ocio y servicios vinculada al estilo de vida mediterráneo. Las playas de Punta Chullera, Cala Sardina y La Duquesa, los puertos deportivos de Sotogrande y La Duquesa, los campos de golf y los espacios naturales permiten combinar tranquilidad residencial con actividades durante todo el año.
En este escenario se integra Grand Bay. La promoción contará con viviendas orientadas al sureste y suroeste, todas ellas con terrazas y, en determinadas tipologías, jardines o soláriums privados. Muchas de las unidades dispondrán de vistas abiertas al Mediterráneo.
El residencial incluirá piscinas, amplias zonas ajardinadas, sala fitness, aparcamiento subterráneo y trasteros dentro de una urbanización cerrada. Las viviendas contarán con calificación energética A, un aspecto que, según Taylor Wimpey España, despierta cada vez más interés entre los compradores por su relación con el consumo energético, el confort y los costes de mantenimiento.
Los precios parten de 390.000 euros más IVA para las viviendas de dos dormitorios y de 520.000 euros más IVA para las de tres dormitorios. La entrega está prevista para noviembre de 2027.
Con Grand Bay, Taylor Wimpey España refuerza su presencia en la Costa del Sol occidental y se incorpora al crecimiento de un municipio que conserva margen de desarrollo y precios inferiores a los de los mercados vecinos. Manilva avanza así como la continuación de un eje residencial que comenzó a consolidarse en Marbella, se extendió hacia Estepona y encuentra ahora un nuevo foco de expansión junto a Sotogrande.