Sotogrande presenta su Informe de Sostenibilidad culminando un proceso de dos años de trabajo destinado a ordenar, medir y proyectar hacia el futuro un compromiso con la sostenibilidad que forma parte de la evolución del destino desde hace más de seis décadas.
Desde sus orígenes, Sotogrande ha construido un modelo de desarrollo estrechamente vinculado al territorio, en el que la preservación del entorno, la baja densidad, la calidad paisajística y la búsqueda de un equilibrio entre crecimiento y naturaleza han desempeñado un papel fundamental.
El recién publicado Informe de Sostenibilidad refleja ya resultados concretos de esta evolución. En 2025, el consumo de agua se situó aproximadamente un 23 % por debajo del registrado en 2023, el consumo eléctrico acumuló una reducción del 3 % respecto a 2023 y la capacidad fotovoltaica operativa aumentó un 170 % respecto a 2024. Estos avances constituyen la base para continuar mejorando con 2030 como horizonte.
–De una trayectoria sostenible a una estrategia medible
El nuevo Plan no supone, por tanto, un punto de partida, sino la evolución natural de esa trayectoria hacia una gestión de la sostenibilidad más estructurada, profesional y, sobre todo, medible.
Sotogrande convierte ahora ese compromiso en una estrategia integral que permite establecer prioridades, objetivos, indicadores y mecanismos de seguimiento. De esta manera, la sostenibilidad se consolida también como un marco estratégico para la toma de decisiones, la planificación de inversiones y la gestión de los recursos, con el horizonte puesto en 2030. Este planteamiento coincide con la propia filosofía del Plan: no se trata únicamente de reducir impactos, sino de generar un efecto positivo sobre el territorio, las personas y la comunidad.
“La sostenibilidad forma parte de la manera de entender Sotogrande desde hace décadas. Este Plan es el resultado de un trabajo exhaustivo que nos permite dar un paso más: ordenar todo ese compromiso, medirlo y fijarnos objetivos concretos para seguir mejorando. No partimos de cero; partimos de una trayectoria de más de sesenta años que ahora queremos proyectar hacia el futuro con una metodología rigurosa y una ambición clara de generar un impacto positivo para las personas, el territorio y las generaciones futuras”, destaca Rita Jordao, directora de marketing de Sotogrande, S.A.

–Una hoja de ruta con objetivos concretos para 2030
El horizonte 2030 establece una hoja de ruta orientada a avanzar hacia la neutralidad climática, consolidar un modelo de economía circular, fortalecer el bienestar de las personas y reforzar la posición de Sotogrande como referente europeo en turismo residencial sostenible. Todo ello se articula en torno a cuatro grandes pilares: medioambiente, personas, prosperidad económica y gobernanza responsable.
En el ámbito medioambiental, el Plan establece como metas para 2030 reducir un 25 % el consumo de agua, disminuir un 20 % el consumo energético, superar el 60 % de utilización de energías renovables, reducir un 50 % las emisiones, alcanzar una tasa de reciclaje del 65 % y situar por debajo del 10 % los residuos destinados a vertedero.
Estos objetivos no parten de una hoja en blanco. Durante los últimos años Sotogrande ya ha desarrollado actuaciones destinadas a mejorar la eficiencia hídrica, optimizar el consumo energético, ampliar la producción fotovoltaica, favorecer la economía circular y proteger la biodiversidad.
Los primeros indicadores permiten, además, cuantificar esta evolución. En 2025, el consumo de agua se situó aproximadamente un 23 % por debajo del registrado en 2023, mientras que el consumo eléctrico acumuló una reducción del 3 % respecto a 2023.
Asimismo, la capacidad fotovoltaica operativa pasó de 330 kWp en 2024 a 890 kWp en 2025, un incremento del 170 %, gracias a la incorporación de la instalación del Hotel SO/ Sotogrande a la ya existente en La Reserva. Solo la instalación del hotel produjo durante 2025 618 MWh de energía renovable para autoconsumo y evitó aproximadamente 270 toneladas de CO₂.
–Las personas, en el centro de la sostenibilidad
La sostenibilidad que plantea Sotogrande trasciende la dimensión medioambiental. El Plan incorpora también una vertiente social basada en el convencimiento de que las personas constituyen uno de los principales activos para construir un destino resiliente y capaz de generar valor a largo plazo.
Actualmente, Sotogrande cuenta con una plantilla de 424 profesionales, con un elevado nivel de estabilidad laboral. El 95 % de los contratos son estables, una circunstancia especialmente significativa en un sector tradicionalmente condicionado por la estacionalidad y la alta rotación.
A ello se suma una apuesta creciente por la capacitación profesional. Durante 2025 se impartieron 11.119 horas de formación, un 34 % más que el año anterior y equivalentes a 26,2 horas por empleado, en ámbitos como innovación, transformación digital, inteligencia artificial, sostenibilidad, prevención de riesgos y cumplimiento normativo. El horizonte fijado es alcanzar al menos 30 horas anuales de formación por empleado.
Junto a la formación y la estabilidad laboral, el Plan contempla el bienestar emocional, la conciliación, la prevención de riesgos y la igualdad de oportunidades como ámbitos prioritarios dentro de la dimensión social de la sostenibilidad.
–Generar prosperidad compartida para el territorio
El tercer gran eje parte de otra de las características que han definido la evolución de Sotogrande: su capacidad para generar actividad económica y valor más allá de sus propios límites.
El modelo combina actividad residencial, turística, deportiva, comercial y de servicios, configurando un ecosistema menos dependiente de la estacionalidad que otros destinos turísticos tradicionales. En la actualidad reúne alrededor de 7.000 propiedades privadas, 300 empresas vinculadas y 2.500 hogares internacionales permanentes. En 2025, el Grupo Sotogrande alcanzó una cifra de negocio de 138 millones de euros.
El Plan de Sostenibilidad 2030 busca reforzar esa capacidad de generar valor compartido, consolidando la posición internacional de Sotogrande, atrayendo inversión de calidad y fortaleciendo el tejido empresarial vinculado al territorio, con el objetivo de crear riqueza de forma responsable y duradera.
–Medir para seguir mejorando
Uno de los principales avances que introduce el Plan reside precisamente en cómo se gestionará y evaluará la sostenibilidad a partir de ahora.
Bajo la premisa de que lo que se mide puede mejorarse, Sotogrande ha establecido una estructura específica de gobernanza y seguimiento. El Comité de Sostenibilidad actúa como órgano coordinador de la estrategia ESG e integra las dimensiones ambiental, social y económica en la gestión del destino.
A su vez, un Cuadro de Mando Integral permitirá relacionar objetivos, actuaciones, indicadores, responsables, horizontes temporales y evidencias, haciendo posible evaluar periódicamente el grado de cumplimiento de los compromisos y adoptar medidas de mejora.
Este sistema permitirá convertir la sostenibilidad en un proceso de evolución continua, apoyado en datos y resultados verificables, y reforzado por el diálogo con propietarios, residentes, empleados, clientes, proveedores, administraciones, visitantes y asociaciones, todos ellos integrados como grupos de interés dentro de la estrategia.
–Una evolución natural con horizonte 2030
La presentación del Plan de Sostenibilidad 2030 supone así un nuevo capítulo dentro de una trayectoria iniciada hace más de seis décadas.
El Plan de Sostenibilidad otorga ahora la capacidad de transformar una forma histórica de entender el desarrollo en una estrategia estructurada, cuantificable y sometida a seguimiento, capaz de demostrar sus avances y detectar dónde es necesario seguir mejorando.
Con el horizonte puesto en 2030, Sotogrande aspira así a continuar evolucionando desde un modelo de crecimiento sostenible hacia otro basado en el impacto positivo, en el que crecimiento económico, protección del entorno, bienestar de las personas y gobernanza responsable avancen de forma equilibrada para preservar aquello que ha hecho único al destino y garantizar su valor para las próximas generaciones.