ARTICULO DE OPINION.-
**Por ALFONSO MERLOS, presidente del Grupo ‘El Mundo Financiero’ y vicepresidente de Dexter Global Finance y Trivax Real Estate
En un ecosistema mediático cada vez más saturado de ruido, inmediatez y titulares de usar y tirar, resulta reconfortante comprobar que aún existen proyectos periodísticos (realidades consolidadas) que crecen cada día con vocación de servicio y arraigo en su territorio.
El undécimo aniversario de Al Sol de la Costa no es solo una efeméride; es la confirmación de que el periodismo de proximidad, cuando se ejerce con rigor y compromiso, sigue siendo imprescindible.
Paco y Emma, Emma y Paco han acreditado 11 años después, día a día, golpe a golpe, que su digital sabe interpretar mejor que muchos el pulso real de su entorno. Lejos de caer en la tentación de la banalidad o la sobreexposición de lo superfluo, Al Sol de la Costa ha construido un relato de impacto, pegado a la vida cotidiana de sus lectores: la política municipal que afecta al vecino, la actividad económica que sostiene el tejido local, la cultura que da identidad a una especialísima franja de terreno bañada de luz y mar… y, por supuesto, el deporte, el ocio y la sociedad entendidos desde la cercanía.
Once años después, queda abierta una trayectoria atractiva que evidencia algo que a menudo olvidamos en los grandes debates sobre el futuro del periodismo: la relevancia no siempre está en lo global, sino en lo que tenemos ‘a mano’. Mientras los grandes medios libran su batalla por la audiencia masiva, cabeceras como ésta han optado por una estrategia, si se quiere, más honesta: ser útiles. Informar de lo que ocurre a pocos metros del lector, explicar lo que le afecta directamente y hacerlo con continuidad. Ese valor de servicio es, probablemente, su mayor activo. Porque una mirada sin estridencias pero firme contribuye siempre a fortalecer el vínculo entre el medio y su comunidad.
En un país donde demasiadas iniciativas informativas nacen y mueren al calor de modas pasajeras o intereses coyunturales, alcanzar once años con una línea editorial reconocible y una audiencia consolidada tiene un mérito indiscutible. Es, en definitiva, el resultado de un trabajo sostenido, de un equipo comprometido y de una idea clara: el periodismo local no es menor, es esencial. Emma y Paco, Paco y Emma: ¡11 años no son nada! Ánimo y a por más.