El pasado viernes, tras veintiocho días de curación, se reveló el resultado de la probeta de hormigón más resistente elaborada por el alumnado de los treinta y un centros educativos de toda España que han participado en la final nacional del “Gran Concurso del Hormigón 2026”. En esta cita celebrada en San Lorenzo de El Escorial, el Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de Málaga (COAT-Málaga) ha respaldo a los estudiantes ganadores de la probeta de oro de la provincia de Málaga, pertenecientes al IES Guadalpín de Marbella, que resultaron vencedores en nuestra provincia tras competir con más de cuarenta institutos.
El Gran Concurso del Hormigón está impulsado por los Colegios provinciales de la Arquitectura Técnica con la colaboración del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE), y cuenta con ANEFHOP, la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado y MUSAAT, como patrocinadores principales.
HOLCIM aporta el premio que recibe el centro del equipo ganador, haciendo posible que esta iniciativa llegue cada curso a más aulas.
La probeta elaborada por los alumnos y alumnas del IES Fray Pedro de Urbina, de Miranda del Ebro (Burgos) resistió 34,25 N/mm2 (newton por milímetro cuadrado), convirtiéndose en los ganadores de la final nacional del concurso, quedando conformado el podio de esta edición por el IES Fray Pedro de Urbina de Miranda de Ebro, el IES Batalla de Clavijo de Logroño, con 32,75 N/mm2 , y el IES Julián Zarco de Mota del Cuervo, con 31,42 N/mm2
El equipo campeón se ha llevado como premio un Interrail de un mes por Europa y 3.000 euros para el centro educativo; el segundo clasificado, un bono de 100 euros por alumno/a en material deportivo, y el tercero, uno de 50 euros. La mecánica del concurso es sencilla de enunciar pero exigente en su ejecución. Cada grupo diseña su propia dosificación de hormigón en obra (cemento, áridos y agua), amasa la mezcla, llena una probeta normalizada que se identifica únicamente con un código, de modo que ni el jurado ni el laboratorio saben qué centro hay detrás de cada muestra. Las probetas curaron veintiocho días en condiciones controladas, y el pasado 21 de octubre se rompieron en laboratorio homologado bajo prensa de compresión. El único criterio de clasificación es la resistencia alcanzada: no puntúan el acabado, ni la presentación.
En conjunto, el concurso ha implicado a más de 1.500 centros educativos y acumula más de 20.000 estudiantes de Bachillerato y Formación Profesional desde que echó a andar en 2024, cuando era solo un proyecto piloto en una provincia.
Detrás de la competición hay un objetivo que los colegios profesionales repiten en cada edición: dar a conocer la Arquitectura Técnica entre quienes están a punto de elegir qué estudiar, una profesión altamente versátil que permite trabajar en dirección de ejecución de obras, coordinación de seguridad y salud en obras, elaboración de
informes periciales y tasaciones, o en la gestión de la eficiencia energética en edificios; que controla la calidad de los materiales, y en definitiva, que conoce todo el proceso edificatorio desde su concepción hasta la demolición. Hoy, el sector ofrece más puestos que titulados salen cada año de las universidades, y el relevo generacional no está garantizado en un momento en el que la rehabilitación energética y la vivienda son prioridades públicas.
El concurso traslada esta idea: pone a los estudiantes a calcular una mezcla, resolver las dificultades que se le presenten en la elaboración y ver cómo se comporta el material bajo carga, en definitiva es hacer que se sientan Arquitectos/as Técnicos/as por un día.
**Más información: Web oficial https://elgranconcursodelhormigon.com/