El grupo municipal de Por Mi Pueblo Casares ha exigido explicaciones inmediatas y urgentes al equipo de Gobierno local (IU) ante el «inexplicable y silencioso» cierre del nuevo Punto Limpio del municipio, ubicado en la parcela de 3.207 metros cuadrados del Polígono Industrial Sierra Bermeja.
Esta infraestructura verde, cuya inauguración oficial tuvo lugar en enero de 2026 con la presencia de la consejera de Sostenibilidad, el alcalde y diversas autoridades, supuso una inversión total de 596.479,24 euros —cofinanciados con Fondos Europeos FEADER—. Se presentó públicamente como un equipamiento moderno diseñado para optimizar recorridos mediante plataformas diferenciadas y dar servicio a los más de 9.000 vecinos de la localidad con el fin de evitar vertidos incontrolados. Sin embargo, apenas cuatro meses después de su apertura, las instalaciones se encuentran completamente cerradas al público y fuera de servicio.
El portavoz de la formación, Antonio Muñoz ‘Matías’, ha lamentado profundamente la falta de transparencia del Ejecutivo local, que mantiene un mutismo absoluto frente a los ciudadanos. Según ha detallado el portavoz, informaciones vecinales directas apuntan a que este prematuro cierre se debe a problemas de gravedad en el terreno, concretamente al derrumbe de parte de una ladera que afecta de forma directa a la estructura del recinto de descarga.
«Nos vendieron a bombo y platillo en enero un espacio supuestamente adecuado, accesible y seguro que iba a ser la clave de la economía circular en Casares. Hoy, una obra que costó casi 600.000 euros de dinero público está clausurada. Los vecinos de Casares, la Costa y El Secadero merecen saber si las prisas por inaugurar una obra ejecutada en solo cinco meses han terminado provocando este desastre estructural», ha manifestado Antonio Muñoz ‘Matías’.
Desde Por Mi Pueblo Casares señalan que es hora de exigir responsabilidades tanto políticas como técnicas. Así, solicitan que se aclaren de manera pormenorizada cuáles son los motivos técnicos reales que han obligado a clausurar por completo las instalaciones y dejar sin servicio al municipio de Casares de forma tan prematura, qué informes de estabilidad del suelo avalaron la ejecución por parte de la empresa adjudicataria Construcciones Glesa, S.A. y la dirección de obra de la UTE Lindeo Ingenieros, S.L. – ASITEC y si los previsibles gastos de consolidación de la ladera y reparación del recinto van a ser asumidos por las garantías de la obra o si, por el contrario, volverán a salir del bolsillo de los casareños.
«Nuestra labor desde la oposición es defender de manera firme el patrimonio y los servicios públicos de nuestro pueblo. Exigimos luz y taquígrafos; no vamos a permitir que se eche tierra sobre un asunto tan grave que afecta de lleno a la gestión ambiental y económica de Casares», ha concluido el portavoz municipal.