El Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental (COPAO) ha celebrado este viernes en Málaga su XXVII Convención Anual, un encuentro que ha reunido a más de 400 profesionales de la Psicología de Málaga, Granada, Jaén y Almería en torno a la intervención psicológica en situaciones de emergencia y catástrofe.
La jornada, celebrada en la sede del COPAO en Málaga, ha comenzado con la bienvenida institucional de Mariela Checa Caruana, decana del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental, y Eva Cabra, vicedecana de Málaga.
Mariela Checa ha explicado el porqué del lema elegido este año, “Empatía y rigor en momentos críticos”: “Ha sido un año especialmente significativo para la Psicología de Emergencias en Andalucía, marcado por el accidente de Adamuz, los incendios en Los Gallardos o los terremotos de Granada. Nos parece muy importante poner en valor la figura del GIPED (Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres), cuyos profesionales han estado presentes en estas tres situaciones, y acercar a nuestros más de 7.000 profesionales colegiados el papel de la Psicología ante este tipo de emergencias”.

–La Psicología ante las situaciones de crisis
El foco principal del encuentro ha sido la asistencia psicológica en situaciones de emergencia. La programación de la mañana ha arrancado con Ana Celia González, jefa de Servicio del 112 de Málaga, y su intervención “Las emergencias y el impacto emocional, una mirada psicosocial”.
El accidente ferroviario de Adamuz ha tenido una destacada presencia en las ponencias de la mañana, sirviendo como ejemplo para abordar el impacto emocional de las emergencias y la intervención psicológica con las personas afectadas por catástrofes.
El coordinador del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED), Óscar Lirio López, ha ofrecido la ponencia “Lecciones aprendidas de la intervención psicológica en Adamuz”, que ha permitido poner en común la experiencia de los profesionales de la Psicología que participaron en la atención a las personas afectadas por la catástrofe.
Lirio ha destacado que “la Psicología de Emergencias se demuestra cada vez más necesaria, por lo que los profesionales deberíamos estar integrados en el sistema de emergencias. Llevamos 25 años luchando por esta integración, tanto en las administraciones estatales como regionales. Nuestra figura no solo es necesaria para la atención a las víctimas y familiares, sino también para los profesionales responsables de la gestión”.
En este sentido, Gema Plaza, vocal de la Sección de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres del COPAO y encargada de presentar a los diferentes ponentes, ha destacado también la importancia de prestar atención psicológica a los propios profesionales que intervienen en las emergencias. “Son las primeras personas que entran en contacto con las víctimas y sus familiares y quienes se enfrentan de manera directa a algunas de las situaciones más impactantes”, ha señalado.
El programa de la mañana se ha completado con “Sistema Integral de actuación psicológica en catástrofes: visión de futuro”, impartida por Juan Manuel Fernández Millán, doctor en Psicología, psicólogo clínico, profesor de la Universidad de Granada en el Campus de Melilla, especialista en Psicología de Emergencias y miembro del GIPEC de Melilla.
La programación de la Convención continuará esta tarde en el espacio Jardines de San Telmo, con la conferencia de Arun Sunder Mansukhani, “Regulación emocional en tiempos de crisis”. Además, ha confirmado su asistencia Don Antonio Sanz Cabello, Vicepresidente Primero y Consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía.
El acto institucional incluirá, además, el homenaje a las personas colegiadas que cumplen 25 años de colegiación, como reconocimiento a su trayectoria y vinculación con el Colegio, así como la entrega de los Premios Huarte y de los Premios TFG.
Bajo el lema “Empatía y rigor en momentos críticos”, la Convención se consolida, un año más, como un espacio de formación, intercambio de experiencias y encuentro profesional, poniendo en valor el papel de la Psicología ante situaciones especialmente complejas y la importancia de la preparación especializada para ofrecer una respuesta adecuada a las personas afectadas por emergencias y catástrofes.