La Diputación Provincial de Málaga y Turismo Costa del Sol han presentado un vídeo con el que reivindican el valor de los chiringuitos y la necesidad de garantizar su futuro, poniendo el foco en su importancia económica y laboral, así como en su estrecha vinculación con la gastronomía, la cultura mediterránea y la identidad turística de la Costa del Sol.
La iniciativa nace como una declaración de apoyo a un sector que representa una actividad estratégica para los municipios costeros. Málaga concentra prácticamente la mitad de los chiringuitos de Andalucía y se estima que su actividad genera cerca de 20.000 empleos al año.
Además, estos también movilizan a una amplia cadena de proveedores relacionados con la pesca, alimentación, bebidas, transporte, mantenimiento, limpieza, lavandería, gestión de residuos, instalaciones y servicios técnicos.
Desde Diputación y Turismo Costa del Sol se ha defendido que estos establecimientos son mucho más que negocios situados junto a las playas, ya que estos forman parte de una experiencia turística asociada a la Costa del Sol, en la que la gastronomía local, el espeto, el pescado y la posibilidad de disfrutar del Mediterráneo constituyen elementos diferenciadores del destino.
En este contexto, la institución ha realizado una reivindicación expresa de «seguridad jurídica, estabilidad y reglas claras» para que los empresarios puedan planificar el futuro de sus negocios, acometer inversiones, modernizar sus establecimientos y continuar generando empleo.
El presidente de Turismo Costa del Sol y la Diputación de Málaga, Francisco Salado, ha afirmado que «defender la Costa del Sol significa también defender nuestros chiringuitos. Estamos hablando de cerca de 20.000 empleos, de cientos de empresas y de una actividad que forma parte de nuestra gastronomía, nuestra cultura mediterránea y nuestra propia identidad turística».
El presidente provincial ha reclamado que cualquier decisión que pueda afectar a la actividad de estos establecimientos «tenga en consideración su impacto económico, social y turístico» y que el sector «sea escuchado» antes de adoptar medidas que condicionen su futuro.
La continuidad de las autorizaciones y concesiones vinculadas a la ocupación del dominio público marítimo-terrestre constituye, en este sentido, uno de los aspectos considerados esenciales para proporcionar certidumbre a las empresas. Según sostienen, la tramitación administrativa puede resultar «compleja» y prolongada y los empresarios «necesitan conocer las condiciones y los plazos en los que podrán desarrollar su actividad para poder afrontar nuevas inversiones.
«Nadie puede pedir a un empresario que invierta, modernice y genere empleo si al mismo tiempo no tiene garantías suficientes sobre el futuro de su actividad. Por eso pedimos diálogo, responsabilidad y seguridad, además de que se tenga en cuenta la realidad económica, social y turística de nuestro litoral», ha subrayado salado.
La defensa de esta actividad se plantea, además, desde su compatibilidad con la protección medioambiental. La Diputación apuesta por un litoral cuidado y sostenible, pero también vivo, productivo y generador de oportunidades, buscando un equilibrio entre conservación, actividad económica y empleo.
Esta filosofía está también presente en Senda Azul, proyecto impulsado por la Diputación de Málaga y coordinado por Turismo Costa del Sol que conecta los 160 kilómetros de costa malagueña con sus municipios, paisajes, patrimonio, gastronomía y actividades náuticas. La iniciativa promueve un aprovechamiento responsable de los recursos marinos y una forma más sostenible y diversificada de descubrir el litoral durante todo el año.
La Diputación de Málaga y Turismo Costa del Sol han tendido la mano a las administraciones competentes para trabajar conjuntamente con el sector y buscar soluciones que permitan garantizar su continuidad.