La onicocriptosis, más conocida como “uña encarnada” o “uñero”, es una dolorosa lesión que, bastante a menudo, nos acaba llevando a la consulta del podólogo, especialmente con la llegada del otoño y la vuelta al calzado cerrado. Se produce cuando uno de los bordes de la lámina ungueal se introduce en los tejidos que la rodean, provocando una lesión que suele acompañarse de dolor, inflamación y enrojecimiento. En algunos casos, la evolución puede complicarse con la aparición de tejido de granulación o infección. Aunque es especialmente frecuente en el hallux o primer dedo del pie, también puede afectar a los dedos menores.
Efectivamente, y como señala Lidia Follarat Molina, especialista en Podología del Centro Médico Quirónsalud Algeciras, adscrito al Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar, el uso de un calzado que ejerza una presión excesiva sobre los dedos puede precipitar su aparición, lo mismo que un corte inadecuado de las uñas, “pero también lo pueden provocar un traumatismo directo, una condición genética e incluso la misma biomecánica del pie”, explica.
La podóloga señala que, ante la aparición de molestias, inflamación o dolor en el borde de la uña, “es importante no intentar solucionar el problema en casa ni esperar a que desaparezca por sí solo”. Una valoración podológica temprana permite, a su juicio, “identificar el origen del problema y establecer el tratamiento más adecuado”.
En la consulta del podólogo, se realiza la liberación del borde ungueal mediante la técnica de espiculotomía, retirando la porción de uña que está lesionando el tejido y reeducando su crecimiento para evitar futuras recidivas. Es un procedimiento habitual en podología y, en la mayoría de los casos, “se realiza de forma rápida, con mínimas molestias”, apunta la podóloga.
Cuando la onicocriptosis aparece de manera recurrente a pesar del tratamiento conservador, puede ser necesario valorar una matricectomía, un procedimiento de cirugía menor destinado a eliminar de forma permanente la porción de matriz responsable de la formación del borde ungueal afectado. De esta manera, se busca prevenir la recurrencia en ese sector de la uña.
Pero antes que tener que llegar a estas soluciones, la especialista del Centro Médico Quirónsalud Algeciras insta a “prestar atención a algunos hábitos que pueden ayudar a prevenir la aparición” de las uñas encarnadas.
Por un lado, es fundamental “elegir un calzado de horma suficientemente amplia, que respete la anatomía del antepié y la disposición de los dedos, evitando una presión excesiva sobre los bordes de las uñas”. La podóloga advierte que, “aunque mediante el tratamiento podológico consigamos corregir o reeducar el crecimiento de la uña, si se mantiene una presión externa constante sobre el dedo, esta puede volver a clavarse”.
Asimismo, la especialista invita a “realizar un corte adecuado de las uñas, recto, respetando los bordes”, así como a “evitar traumatismos repetidos o directos sobre las uñas, ya que pueden alterar la morfología de la lámina ungueal y favorecer la aparición de complicaciones”.
Del mismo modo, Lidia Follarat considera fundamental “realizar revisiones podológicas periódicas”, especialmente en aquellas personas que presentan antecedentes de uñas encarnadas.
Para la especialista del Centro Médico Quirónsalud Algeciras, en definitiva, “el mejor tratamiento para la onicocriptosis será siempre la prevención de la misma”.