Agentes de la Policía Nacional, con la colaboración continua y permanente de la Polizia di Stato italiana, han detenido a 34 personas pertenecientes a varios entramados criminales, caracterizados por una violencia extrema, de carácter itinerante y presuntamente dedicados al robo de relojes de alta gama. El dispositivo especial, desplegado durante los meses de verano en enclaves turísticos clave como Ibiza y la Costa del Sol, ha permitido esclarecer 28 robos con violencia atribuidos a ocho grupos organizados, además de imputar delitos de falsedad documental, receptación y lesiones. La actuación policial se ha saldado con la recuperación de seis relojes de lujo —algunos valorados en más de 450.000 euros— y la intervención de cinco vehículos, 12 placas de matrícula dobladas, un inhibidor de frecuencias y documentación falsificada.
Dispositivo especial durante los meses verano
El origen de este dispositivo tiene como punto de partida el pasado mes de enero, cuando la Policía Nacional creó un grupo operativo de coordinación específico, diseñado para monitorizar, centralizar y dar una respuesta integral a esta tipología criminal tanto a escala nacional como internacional. La necesidad de este grupo responde a una amenaza que supera el mero daño económico, dado que la violencia asociada a estos asaltos compromete la integridad física de las víctimas y afecta de forma directa a la seguridad e imagen de enclaves turísticos estratégicos.
Esta unidad blindó los principales enclaves turísticos del país durante la temporada estival. Siendo conscientes del marcado carácter itinerante de estas redes criminales, el dispositivo concentró sus principales esfuerzos operativos en dos epicentros de turismo de alto nivel adquisitivo: la isla de Ibiza (Islas Baleares) y la franja de la Costa del Sol, con especial foco en Marbella y Estepona.
No obstante, la arquitectura de control se extendió a nodos logísticos y de tránsito clave como Barcelona —ciudad donde varias de las células mantenían sus bases operativas y escondites—, Madrid —núcleo de enlace y receptación-, Palma de Mallorca y puntos marítimos como Denia (Alicante). Esta cobertura geográfica integral, neutralizó la vía de escape de los autores cortando el circuito de salida de los efectos hacia el mercado negro internacional.
Modus operandi común
Estas células criminales seguían varios patrones consolidados con rasgos comunes basados en el desplazamiento estacional a zonas turísticas, siempre por períodos cortos de tiempo, con regreso inmediato tras la comisión de los hechos delictivos.
Según el origen de las bandas, unas se desplazaban a la isla de Ibiza bajo apariencia de turistas por períodos muy cortos de tiempo. Contaban con una estricta división de funciones: binomios de ojeadores o marcadores (en ocasiones hombre y mujer) dedicados a localizar a las víctimas en paseos marítimos, puertos deportivos, locales de ocio y parkings; ejecutores materiales que arrebataban las piezas mediante tirón; conductores a bordo de motocicletas para la aproximación y fuga inmediata; y vehículos turismos de alquiler para el apoyo logístico, transporte y relevo «limpio» de los efectos sustraídos.
Otras bandas, con base logística principal en Barcelona y desplazamientos estacionales hacia Ibiza y la Costa del Sol -Marbella-, se caracterizaban por un empleo sistemático de violencia física intensa sobre las víctimas (incluyendo la técnica del mataleón y agresiones directas con cascos de motocicleta), utilizando vehículos de apoyo para transferir el botín con rapidez y evitar su localización en caso de interceptación policial.
Para garantizar su impunidad, estas organizaciones utilizaban documentos de conducir y de identidad falsos, matrículas dobladas o manipuladas con adhesivos, prendas de ocultación y, en algún caso, un inhibidor de frecuencias.
🚨 Detenidas 34 personas de 8 grupos criminales itinerantes por robar relojes de lujo en #Ibiza y #CostaDelSol
⌚ Recuperados 6 relojes valorados en más de 450.000 €
#PolicíaNacional https://t.co/RdEEZZy065
— Policía Nacional (@policia) October 19, 2026
Fugas frustradas con piezas de medio millón
Uno de los operativos más significativos tuvo lugar en Ibiza, cuando se interceptó en el aeropuerto a varios miembros de una célula cuando pretendían embarcar hacia su país de origen con un reloj de lujo valorado en más de 450.000 euros oculto entre las pertenencias de una de las integrantes de la célula.
En otra de las actuaciones, los agentes arrestaron a un grupo a las puertas de una discoteca ibicenca tras arrebatar un reloj de 50.000 euros, y localizaron en la isla a dos delincuentes en busca y captura por el robo violento de un reloj de 155.000 euros cometido previamente en Madrid.
En la Costa del Sol, el hecho principal tuvo lugar a finales de julio en Marbella, donde cuatro delincuentes asaltaron a un turista en la entrada de su propia vivienda para arrebatarle su reloj. Las pesquisas permitieron su localización y arresto en Estepona, donde se practicó una entrada y registro que permitió recuperar el reloj sustraído y la ropa utilizada durante el asalto.
A finales de agosto, las bandas intensificaron su actividad aprovechando los últimos días de la temporada alta. En la última quincena del mes, los controles preventivos y las vigilancias en puertos y aeropuertos permitieron arrestar a otras 20 personas antes de que pudieran abandonar las islas.
Piezas exclusivas de casi medio millón de euros
El balance global de la operación deja seis relojes de alta gama recuperados, cuyas tasaciones individuales alcanzaban cifras que oscilaban entre los 20.000 y más de 450.000 euros.
Además de las joyas, se intervinieron un turismo y cuatro motocicletas, 14 placas de matrícula fraudulentas – dos italianas y 12 españolas troqueladas o dobladas con pegatinas-, cuatro documentos de identidad y permisos de conducir falsos, un inhibidor de frecuencias y diversos dispositivos de telefonía móvil.
Finalmente la operación se saldó con 34 detenidos, los cuales pasaron a disposición de la autoridad judicial. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.